La Cámara Peruana del Libro anunció un giro importante en la organización de la trigésima edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Lima. Este año, el evento abandonará su tradicional ubicación en el Parque de los Próceres de la Independencia, en Jesús María, para trasladarse al Centro de Convenciones Jockey, en el distrito de Surco. La cita literaria recibirá al público desde el 22 de julio hasta el 6 de agosto.
Razones de la mudanza y logística
La organización señaló que el cambio responde a la creciente demanda de actividades culturales y a la necesidad de optimizar la experiencia de los asistentes. El nuevo recinto permitirá una mejor gestión de la logística y una mayor comodidad para el flujo de visitantes. Para esta edición aniversario, la feria contará con más de 200 stands donde librerías y editoriales nacionales e internacionales exhibirán sus últimas novedades.
Ecuador: Invitado de Honor y programa cultural
En este 2026, la FIL Lima tendrá como invitado de honor a Ecuador, país que llegará con una nutrida delegación de autores y propuestas editoriales destinadas a fortalecer el diálogo literario regional. El programa cultural, uno de los pilares del evento, incluirá más de 700 actividades, entre las que destacan presentaciones de libros, talleres, conferencias y espectáculos artísticos diseñados para incentivar el hábito de la lectura en todas las edades.
Cronología y retorno a las raíces
La mudanza al Jockey Plaza representa un retorno a una sede que ya albergó la feria entre los años 2005 y 2009, antes de su largo periodo de 15 años en Jesús María (2010-2025). Cabe resaltar que, a diferencia de la edición anterior, la feria tendrá una duración ligeramente menor, iniciando sus puertas cuatro días después de lo acostumbrado pero manteniendo su cierre coincidente con el fin de las celebraciones por Fiestas Patrias.
A lo largo de sus tres décadas, la FIL Lima ha evolucionado desde su primera edición en el Museo de la Nación en 1995, consolidándose como un espacio donde han desfilado figuras de la talla de Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique y Carmen Ollé, manteniendo su vigencia como el epicentro cultural más relevante del calendario peruano.