Un nuevo episodio de violencia vinculada a la extorsión golpeó al transporte público en Villa El Salvador, donde un bus de la línea 41 fue atacado a balazos en su paradero final, generando temor entre los conductores y la suspensión parcial del servicio.
El ataque ocurrió la noche del martes 6 de enero, en el sector dos, barrio cuatro, a la altura de la avenida Mariano Pastor Sevilla, cuando el chofer descendió de la unidad para ir a cenar.
Sicario disparó al menos siete veces contra el bus
Según el testimonio de testigos, el atacante habría esperado a que el conductor bajara del vehículo para abrir fuego. El sicario realizó al menos siete disparos, que impactaron en una de las ventanas y en una llanta delantera del bus.
Tras el ataque, el sujeto huyó por una calle aledaña e ingresó a un pasaje cercano, donde presuntamente lo esperaba un cómplice. No se reportaron heridos, pero el hecho causó pánico entre los transportistas.
Segundo atentado contra la misma empresa
Los trabajadores señalaron que no se trata de un hecho aislado. Este sería el segundo ataque armado contra buses de la misma empresa, lo que refuerza la hipótesis de un nuevo acto de represalia vinculado a amenazas extorsivas.
La mañana siguiente al atentado, las unidades de la línea 41 permanecieron estacionadas en el paradero. Solo el 50% de la flota salió a trabajar, debido al temor de los conductores.
Extorsionadores exigirían hasta S/1,800 diarios
De acuerdo con los transportistas, las bandas criminales exigen entre S/1,600 y S/1,800 diarios, producto de un cobro de S/20 por unidad, en una flota compuesta por entre 80 y 90 buses.
La esposa de uno de los conductores indicó que la empresa descontaba ese monto a los trabajadores para cubrir el denominado “cupo” extorsivo.
Denuncias por amenazas desde septiembre
Un transportista reveló que la empresa viene siendo víctima de extorsión desde septiembre del año pasado. Tras un primer atentado, los conductores comenzaron a pagar el cupo exigido.
Sin embargo, en diciembre, al intentar realizar el pago, la cuenta proporcionada por los extorsionadores se encontraba desactivada, lo que habría motivado el reciente ataque armado.
Antecedentes de protestas por extorsión
En noviembre, conductores de la línea 41 denunciaron públicamente las amenazas durante un plantón realizado el 10 de noviembre, en su paradero inicial de la avenida Santa Rosa.
En esa ocasión, afirmaron que se les descontaba S/10 diarios por un “fondo de garantía”, además de S/20 adicionales para cubrir las exigencias de bandas criminales, a través de un fondo administrado por la propia empresa.