En una respuesta directa a la crisis climática que golpea el sur del país, Caja Huancayo y la Fundación Caja Huancayo ejecutaron una importante intervención solidaria en el departamento de Arequipa. La acción estuvo focalizada en los distritos de Cayma (zona de Cayma Alta) y Yura (asentamiento José Abelardo Quiñones), sectores que presentan altos índices de vulnerabilidad y pobreza, y que han sido los más castigados por las recientes precipitaciones.
El pasado 26 de febrero, la institución financiera canalizó más de 20 toneladas de víveres no perecibles. Esta ayuda fue destinada estratégicamente a 10 comités de ollas comunes, las cuales se han convertido en el soporte vital para cientos de familias que perdieron sus medios de sustento debido a los daños materiales ocasionados por el temporal.
Asistencia alimentaria y recuperación de vías
La intervención no solo garantizó la alimentación de más de 1,200 personas, entre niños, adultos mayores y ciudadanos en situación de riesgo, sino que también abordó la problemática de la infraestructura local. Ante el bloqueo de calles por deslizamientos, Caja Huancayo dispuso de maquinaria pesada para la remoción de lodo y escombros.
Estas labores de limpieza permitieron restablecer el tránsito peatonal y vehicular en las zonas críticas, facilitando el acceso de otros servicios de emergencia y contribuyendo a la normalización progresiva de las actividades en los distritos afectados. La movilización de recursos técnicos fue fundamental para conectar nuevamente a estas comunidades que habían quedado aisladas tras los huaicos y desbordes.
Compromiso con la responsabilidad social
Con este despliegue, Caja Huancayo y su Fundación reafirman su compromiso con las poblaciones más vulnerables del país a través de su programa de Contribución Comunitaria. La entidad destacó que su prioridad es responder de manera oportuna frente a desastres naturales, integrando tanto la ayuda humanitaria directa como el soporte logístico necesario para la reconstrucción de las zonas afectadas.
Las autoridades locales de Cayma y Yura agradecieron la intervención, señalando que el fortalecimiento de las ollas comunes es clave para evitar una crisis alimentaria mayor mientras se evalúan los daños definitivos en las viviendas de la región.