Adriana tenía 9 años cuando recibió el diagnóstico de Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA), de células B y con compromiso del sistema nervioso central. Seis años después, la adolescente, ahora de 15, regresó al Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) San Borja para recibir el alta definitiva y protagonizar uno de los momentos más emotivos de su recuperación: tocar la Campana de la Victoria.
La ceremonia tuvo un detalle especial. Adriana llegó hasta la campana al ritmo de caporales, su danza favorita, acompañada por las agrupaciones Siempre Pitones y San Luis de Alba, además de la banda de músicos Melgar. Médicos, enfermeras, técnicos y familiares la recibieron con aplausos mientras ella hizo sonar la campana como símbolo de victoria.
Adriana fue diagnosticada con leucemia de alto riesgo a los 9 años
En mayo de 2020, durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, Adriana comenzó con dolores abdominales y pérdida repentina del apetito. El 28 de mayo llegó al INSN San Borja con fiebre, tos y una hemoglobina de 4.5 g/dL. Los análisis evidenciaron una alteración severa en su sangre y requirió transfusiones urgentes.
Los estudios confirmaron una Leucemia Linfoblástica Aguda de células B con compromiso del sistema nervioso central. Por tratarse de una enfermedad de alto riesgo, el equipo médico inició el tratamiento de inmediato. Sus padres, Jhenny Cueva Fuentes-Rivera y Dany Oregón Santillán, afrontaron esta etapa con las restricciones sanitarias que impedían acompañarla de forma presencial.
“Fue difícil dejarla sola por tanto tiempo, a sus cortos 9 años”, recordó su madre. Durante los meses de tratamiento, Adriana encontró refugio en el dibujo y la pintura, mientras el personal de salud mantenía contacto diario con su familia mediante videollamadas.

Su hermano Bastián fue compatible para el trasplante
Después de iniciar la quimioterapia, el equipo médico determinó que Adriana podía beneficiarse de un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas. Su hermano menor, Bastián, de apenas 4 años, resultó 100 % compatible y se convirtió en su donante.
El procedimiento se realizó el 23 de diciembre de 2020, en plena pandemia, a cargo del equipo multidisciplinario de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos (TPH) del INSN San Borja. La intervención duró aproximadamente tres horas y tuvo un resultado exitoso. Tras varias semanas de recuperación, Adriana regresó a casa el 25 de enero de 2021.
“Quiero agradecer de manera especial a mi hermano porque me dio la oportunidad de seguir viviendo. A mis padres por estar siempre conmigo y al personal de salud por ayudarme a llegar hasta aquí. Gracias por no rendirse conmigo”, expresó la adolescente durante su regreso al instituto.
Cáncer infantil en Perú: 42,7% de casos corresponde a leucemias
En Perú se diagnostican alrededor de 1.800 casos nuevos de cáncer infantil cada año. Del total, el 42,7 % corresponde a leucemias y el 57,3 % a tumores sólidos, según los datos consignados por el INSN San Borja.
Durante 2026, Adriana se convirtió en la séptima paciente que toca la Campana de la Victoria en este instituto. Antes de ella recibieron este reconocimiento Fabiana, de 15 años; Leonardo, de 12; Camila, de 15; Nolberto, de 11, procedente de Tingo María; Valery, de 13, de Pucallpa; y Sebastián, de 17, de Venezuela.
Desde su creación, el INSN San Borja ha realizado 230 trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas: 118 alogénicos, tres autólogos y 109 haploidénticos con depleción celular T. El instituto brinda tratamiento especializado gratuito mediante el Seguro Integral de Salud (SIS) a niños con leucemia y otras enfermedades hematológicas y oncológicas.