La Asociación Civil Transparencia presentó su tercer informe preliminar sobre la segunda vuelta presidencial del 7 de junio y concluyó que las medidas implementadas por los organismos electorales permitieron que la jornada se desarrollara con normalidad, de manera pacífica y con plena participación ciudadana. El documento sostiene que las acciones adoptadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) evitaron que se repitieran los incidentes registrados durante los comicios del 12 de abril.
El informe llega en medio de cuestionamientos impulsados durante las últimas semanas por sectores políticos que denunciaron presuntas irregularidades en la primera vuelta electoral. Sin embargo, la misión de observación electoral de largo plazo señala que la jornada del 7 de junio se desarrolló en un clima de tranquilidad y bajo un amplio despliegue institucional.
Transparencia destaca medidas preventivas de ONPE y JNE
Según el documento, los organismos electorales implementaron una serie de acciones destinadas a fortalecer la transparencia y garantizar el ejercicio del voto. Entre ellas figuran nuevas medidas de control, herramientas de seguimiento público y mecanismos para facilitar la acreditación de personeros y la supervisión ciudadana del proceso.
La organización destacó además la participación de instituciones como la Defensoría del Pueblo, la Contraloría General de la República, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, cuya presencia contribuyó a reforzar la confianza en la jornada electoral.
Uno de los principales hallazgos del informe es que la masiva presencia de personeros de Fuerza Popular y Juntos por el Perú ayudó a fortalecer los mecanismos de fiscalización durante la votación.
Cuestionamientos provinieron principalmente de Renovación Popular
El informe identifica que los mayores cuestionamientos al proceso electoral surgieron tras la primera vuelta y provinieron principalmente de Renovación Popular y de sus simpatizantes. Transparencia señala que estas críticas estuvieron relacionadas con retrasos en la distribución de material electoral, observaciones a los sistemas informáticos y denuncias sobre mesas con códigos especiales.
Asimismo, el reporte sostiene que parte de estos cuestionamientos derivaron en pedidos de nulidad electoral que no estaban previstos en el marco normativo vigente o que no cumplían los requisitos legales establecidos por la Ley Orgánica de Elecciones.
Transparencia advierte incluso que algunos discursos políticos llegaron a plantear escenarios de ruptura institucional, incluyendo llamados a intervenciones militares o cuestionamientos directos a los organismos electorales.
Informe cuestiona narrativa de fraude electoral
Uno de los puntos más relevantes del documento es la evaluación de la cobertura mediática posterior a la primera vuelta. Transparencia concluye que durante varias semanas se intentó instalar una narrativa de fraude electoral en parte del debate público y mediático.
El análisis realizado sobre más de 3,700 noticias publicadas entre abril y mayo identificó que el término “fraude” apareció en 106 notas periodísticas. No obstante, la organización precisa que la presencia de esa palabra no constituye evidencia de irregularidades reales, sino únicamente un indicador de determinadas narrativas presentes en la discusión pública.
Además, Transparencia señala que los organismos electorales concentraron una parte importante de la cobertura informativa debido a las controversias generadas tras la primera vuelta y a la necesidad de resolver observaciones, nulidades y recuentos de votos.
Segunda vuelta se realizó en un clima pacífico
La misión de observación también destaca que la campaña electoral de segunda vuelta transcurrió sin episodios significativos de violencia política en las regiones monitoreadas. Los observadores desplegados en once departamentos no reportaron agresiones, alteraciones del orden ni incidentes que comprometieran el desarrollo de actividades proselitistas.
El informe sostiene que las medidas preventivas adoptadas tras los problemas registrados en abril permitieron garantizar una jornada ordenada el 7 de junio, fortaleciendo la confianza en el proceso electoral y permitiendo el libre ejercicio del sufragio.
Conclusión
El tercer informe preliminar de Transparencia respalda la actuación de los organismos electorales durante la segunda vuelta presidencial y concluye que las medidas implementadas por la ONPE y el JNE evitaron la repetición de los incidentes observados en abril. La organización sostiene que la votación se desarrolló de manera normal, pacífica y transparente, al tiempo que cuestiona los intentos de instalar una narrativa de fraude sin respaldo en el marco legal ni en los hallazgos de la observación electoral.