La Embajada de China ha encendido la polémica. Tras la llegada de Marco Rubio al Perú este miércoles 9 de septiembre ha surgido un debate por la influencia de Estados Unidos y China en América Latina. Mientras Washington busca reforzar sus alianzas comerciales y de seguridad en la región, Pekín volvió a defender el derecho de los países latinoamericanos a escoger libremente a sus socios.
El secretario de Estado estadounidense llega a Lima como parte de una gira que comenzó en Colombia y continuará en Ecuador. En el Perú se reunirá este jueves con la presidenta Keiko Fujimori. La agenda contempla seguridad, narcotráfico, comercio y el fortalecimiento de la relación bilateral.
Pero la visita de Marco Rubio al Perú también tiene como telón de fondo una discusión cada vez más explícita: la presencia económica y estratégica de China en el país.
Embajada de China: “América Latina no es el patio trasero de nadie”
En una declaración sobre las relaciones entre China y América Latina, la embajada de China en el Perú sostuvo que su cooperación con la región no responde a cálculos geopolíticos ni está dirigida contra terceros.
El mensaje coincide con una posición que el Gobierno chino ha reiterado durante los últimos meses: los países latinoamericanos son soberanos y tienen derecho a escoger sus propios socios y modelos de desarrollo.
“América Latina y el Caribe no son el patio trasero de nadie”, ha señalado el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, quien también sostuvo que la cooperación entre China y la región “no está dirigida contra terceros ni debe ser interferida por ellos”.
En el mensaje referido al Perú, China además reivindica su asociación estratégica con Lima y plantea avanzar en la construcción de una “Comunidad de Futuro Compartido China-ALC”.
Marco Rubio llega con un mensaje distinto al de la Embajada de China
La posición de Pekín contrasta con el discurso que Marco Rubio ha planteado antes de su llegada a Lima. En una columna publicada este lunes en El Comercio, el secretario de Estado estadounidense afirmó que la alianza económica entre Washington y Lima debe construirse sobre “inversiones transparentes” en sectores estratégicos.
Rubio cuestionó directamente proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino y sostuvo que estos “pasan por alto los marcos legales del Perú” y pueden representar riesgos para la transparencia y la seguridad de los datos.
El funcionario estadounidense destacó además el Memorando de Entendimiento sobre Minerales Críticos firmado en febrero de 2026 y señaló que la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de EE.UU. destinó US$5 millones al sector minero peruano.
Chancay, el punto sensible de la relación entre EE.UU. y China
Uno de los principales escenarios de esta disputa es el megapuerto de Chancay, administrado por Cosco Shipping, empresa china.
El embajador estadounidense Bernie Navarro ha cuestionado públicamente que una compañía extranjera tenga participación en un activo considerado estratégico. En marzo sostuvo que Estados Unidos no permitiría que China u otro país manejara activos críticos estadounidenses y calificó como “peligroso” el precedente generado por una decisión judicial relacionada con la regulación de Chancay.
Navarro también ha planteado que Perú debería evitar que un país extranjero dicte decisiones sobre sus activos estratégicos, aunque aseguró que Washington no busca intervenir en los asuntos internos peruanos.
Bernie Navarro y el antecedente que elevó la tensión
La postura de Bernie Navarro adquirió especial notoriedad en abril, cuando el Gobierno peruano decidió postergar la decisión sobre la adquisición de 24 aviones de combate.
El embajador estadounidense advirtió entonces que, si Perú negociaba “de mala fe” y socavaba los intereses estadounidenses, utilizaría “todas las herramientas disponibles” para proteger y promover la prosperidad y seguridad de su país y de la región.
El episodio provocó incluso un enfrentamiento público en redes sociales entre Navarro y el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang. Ahora, meses después, el contexto es diferente pero el debate permanece: qué lugar ocuparán Estados Unidos y China en el desarrollo económico y estratégico del Perú.
“Esperen excelentes noticias”, dijo Navarro
En vísperas de la llegada de Rubio, Navarro volvió a poner el foco en la relación bilateral.
El 4 de septiembre, el embajador estadounidense escribió en sus redes sociales que era un honor recibir al secretario de Estado en el Perú y pidió “esperar excelentes noticias” para la cooperación entre ambos países.
La visita, además, coincide con el ingreso anunciado del Perú al Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por Washington para fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado y el narcotráfico.
China y Perú: una relación que Washington mira con atención
A través de embajada de China, se ha consolidado una presencia económica significativa en el Perú, con inversiones y proyectos de infraestructura como Chancay, mientras el gigante asiático es uno de los principales socios comerciales del país.
El debate ya no se limita al comercio. La discusión alcanza infraestructura portuaria, minerales críticos, tecnología, seguridad de datos y activos estratégicos.
Así, la llegada de Marco Rubio al Perú se produce en un escenario en el que Lima intenta mantener relaciones con dos de las principales potencias económicas del mundo.
Pekín dice que Perú y América Latina tienen derecho a elegir. Washington pide transparencia y advierte sobre los riesgos que, a su juicio, implica la presencia china en sectores estratégicos. Y el Perú queda, nuevamente, en medio de esa disputa.