La modelo Suheyn Cipriani rompió su silencio mediante un comunicado público tras la difusión de un informe periodístico que pone en duda la veracidad de la documentación presentada para su contratación en el Congreso de la República. La controversia se centra en un certificado laboral de la empresa TYC Brasil S.A.C., el cual acreditaba una experiencia de tres años como administradora, requisito indispensable para su ingreso al despacho de la entonces presidencia liderada por Eduardo Salhuana.
En su defensa, Cipriani calificó las acusaciones como «insinuaciones maliciosas» y precisó que sus visitas a la sede legislativa durante el año 2025 no tenían fines de gestión administrativa irregular, sino que respondían a su participación como voluntaria en el Comité de Damas. Según relató, en aquel momento atravesaba un periodo de vulnerabilidad personal debido a episodios de violencia física y psicológica durante su embarazo, por lo que buscó refugio en actividades solidarias.
Sin embargo, el foco de la investigación de El Comercio reside en la celeridad de su proceso de contratación, que se habría concretado en menos de 24 horas tras presentar un documento firmado por Kenny Douglas Núñez Butrón. Dicho certificado aseguraba que la influencer laboró entre noviembre de 2020 y febrero de 2024, cumpliendo con los dos años de experiencia mínima exigidos por el reglamento interno del Parlamento.
Ante el revuelo mediático, Cipriani instó a las autoridades y a la opinión pública a respetar su presunción de inocencia y solicitó que se evalúen las pruebas de su trayectoria con transparencia. Mientras tanto, el área de Recursos Humanos del Congreso mantiene bajo revisión su expediente para determinar la validez de los documentos presentados, sin que hasta el momento se haya emitido un pronunciamiento oficial por parte de la institución.