Una presunta intervención directa del presidente José Jerí para evitar la salida del jefe de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), David Hernández, fue revelada por el exministro de Transportes y Comunicaciones, César Sandoval. Según su testimonio, Jerí le pidió expresamente que no removiera al funcionario, pese a que ya existían informes de la Contraloría y múltiples investigaciones fiscales en su contra.
Las declaraciones se producen en medio del denominado ‘Chifagate’, escándalo que involucra una licitación de 8.000 cámaras de videovigilancia valorizada en 112 millones de soles, presuntamente coordinada entre el presidente y el empresario chino Zhihua Yang.
Pedido directo desde el Congreso
Sandoval relató que, tras asumir el MTC, revisó la situación administrativa de Hernández, entonces jefe de la ATU, y detectó que acumulaba más de siete investigaciones fiscales, además de observaciones de la Contraloría General de la República por no anular un contrato vinculado a presuntos actos de corrupción.
Según el exministro, la empresa involucrada en ese contrato recibió el pago total de una obra valorizada en 13 millones de soles, pese a registrar solo un 20% de avance. Ante ese escenario, Sandoval decidió separar a Hernández del cargo.
Antes de ejecutar la medida, informó de su decisión al entonces presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, quien le transmitió que el congresista José Jerí había solicitado reconsiderar la remoción. “Lo llamé al congresista Jerí y me pidió que no lo mueva”, sostuvo Sandoval, quien asegura haber respaldado su decisión en informes técnicos y fiscales.
Retorno tras la llegada de Jerí al poder
Aunque la salida de Hernández se concretó, Sandoval señaló que la decisión fue revertida tras la vacancia presidencial y la posterior asunción de José Jerí. Según su versión, el funcionario fue restituido en la jefatura de la ATU mediante una resolución suprema refrendada por el propio mandatario.
El exministro afirmó haber advertido directamente a Jerí sobre los antecedentes del funcionario. “Presidente Jerí, no se deje tocar por la corrupción, usted sabe perfectamente por qué salió el señor Hernández”, escribió en un mensaje que, según indicó, no obtuvo respuesta.
Alertas de Contraloría y denuncias fiscales
En entrevistas posteriores, Sandoval detalló que los informes de la Contraloría y las investigaciones fiscales no fueron los únicos elementos de preocupación. También mencionó la detección de cartas fianza falsas en obras bajo supervisión de la ATU, lo que incrementó sus dudas sobre la gestión de Hernández.
Pese a ello, Jerí defendió públicamente al funcionario, asegurando que se trataba de “un buen profesional”. Según Sandoval, tras revisar los documentos presentados, Jerí calificó la información como “escandalosa”, aunque días después el Gobierno oficializó su designación.
El ‘Chifagate’ y la licitación millonaria
La controversia se intensificó con las revelaciones sobre la licitación de cámaras de videovigilancia para buses de transporte público. De acuerdo con lo difundido por Hildebrandt en sus trece, una cena no registrada entre Jerí y Zhihua Yang habría antecedido a cambios clave en las bases del proceso.
Cinco días después de ese encuentro, la ATU amplió el plazo de entrega de las cámaras de 30 a 60 días. Hernández justificó la decisión señalando que respondió a solicitudes técnicas de los postores.
Consultado por Canal N, el jefe de la ATU negó cualquier vínculo con Yang y afirmó que el proceso es conducido por un comité autónomo. Reconoció que empresas de origen chino realizaron consultas técnicas, aunque aseguró que ninguna firma vinculada al empresario cuestionado ha postulado formalmente.
Pese a estas explicaciones, la coincidencia entre las reuniones no registradas y las modificaciones contractuales mantiene bajo sospecha el proceso y la permanencia de Hernández al frente de la ATU.