El Congreso de la República mantendrá en suspenso la situación del parlamentario Guillermo Bermejo Rojas, actualmente bajo prisión preventiva tras una sentencia en primera instancia. El presidente encargado del Legislativo, Fernando Rospigliosi Capurro, sostuvo que la declaración de vacancia y el cierre de su despacho no pueden ejecutarse de manera discrecional, sino que requieren de un sustento técnico y legal previo.
Desde el Hall de los Pasos Perdidos, Rospigliosi explicó que, si bien la opinión pública demanda celeridad, la institución debe ceñirse a los procedimientos internos para garantizar el debido proceso. Según detalló, el incumplimiento de estos pasos administrativos podría derivar en futuras nulidades o cuestionamientos legales que entorpecerían la resolución final del caso.
Informes técnicos en curso
A la fecha, la Mesa Directiva ya cuenta con los informes elaborados por el área de Asesoría Legal y la Oficina de Recursos Humanos. Sin embargo, el titular interino del Parlamento subrayó que estos documentos no son suficientes por sí solos. El paso decisivo será el pronunciamiento de la Comisión de Constitución y Reglamento, grupo de trabajo que deberá emitir una opinión consultiva sobre la viabilidad de la vacancia.
“Este es el Congreso de la República que tiene procedimientos que son lentos, pero que hay que llevarlos a cabo. Con ese material, la Comisión de Constitución va a tener que dar una opinión y, de acuerdo con eso, tomaremos una decisión”, remarcó Rospigliosi.
El debate sobre el accesitario
Otro punto crítico que impide una resolución inmediata es la incertidumbre jurídica sobre la sucesión del cargo. Rospigliosi precisó que existe un debate técnico respecto a si corresponde o no el ingreso de un accesitario para reemplazar a Bermejo. Esta ambigüedad surge de la interpretación de artículos constitucionales y normas legales vigentes que el Parlamento debe analizar antes de tomar una determinación definitiva.