La tensión política volvió a escalar en el Congreso de la República luego de que la bancada de Renovación Popular solicitara formalmente al segundo vicepresidente del Parlamento, Waldemar Cerrón Rojas, que convoque a un Pleno Extraordinario. El pedido se produce tras lo que el grupo parlamentario considera una negativa arbitraria del presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, a realizar dicha sesión.
Según Renovación Popular, el requerimiento cumple con las exigencias reglamentarias, al haberse reunido 79 firmas de congresistas de distintas bancadas, número que —afirman— supera ampliamente el mínimo necesario para solicitar la convocatoria a un pleno extraordinario.
La controversia por la validez de las firmas
El conflicto se centra en la interpretación del Reglamento del Congreso. Fernando Rospigliosi sostuvo públicamente que solo 29 firmas serían válidas, razón por la cual —según su versión— no se habría alcanzado el umbral requerido para convocar la sesión plenaria.
Desde Renovación Popular, esta posición fue calificada como ilegal y arbitraria. La bancada considera que se estarían imponiendo criterios no contemplados en el reglamento para frenar la convocatoria, lo que —a su juicio— afecta el derecho de los congresistas a deliberar en el pleno sobre asuntos urgentes.
Oficio dirigido a la Mesa Directiva
Ante este escenario, el grupo parlamentario remitió un oficio formal al despacho de Waldemar Cerrón Rojas, en su calidad de segundo vicepresidente del Congreso, solicitándole que asuma la convocatoria del Pleno Extraordinario.
El documento ya fue ingresado y, según indicaron desde la bancada, se espera una respuesta en las próximas horas. El pedido se sustenta en la figura de sucesión funcional prevista en el Reglamento del Congreso cuando el presidente de la Mesa Directiva no convoca una sesión solicitada conforme a ley.
Lo que dice el Reglamento del Congreso
De acuerdo con el Reglamento, en caso de imposibilidad o negativa del presidente del Congreso, la facultad de convocatoria puede recaer en los vicepresidentes de la Mesa Directiva, siguiendo un orden jerárquico.
En ese sentido, correspondería primero al segundo vicepresidente, Waldemar Cerrón Rojas. De no concretarse la convocatoria, la responsabilidad pasaría al tercer vicepresidente, Ilich López. En una última instancia, el Reglamento contempla que el oficial mayor del Congreso, Giovanni Forno, pueda asumir la convocatoria.
Un nuevo frente de conflicto político
El episodio abre un nuevo frente de confrontación interna en el Parlamento, en un contexto marcado por disputas sobre la conducción de la Mesa Directiva y el manejo de la agenda legislativa. Para Renovación Popular, la negativa a convocar el pleno constituye un bloqueo político; para la presidencia del Congreso, el debate gira en torno a la validez formal de las firmas presentadas.
Mientras se espera la respuesta de Waldemar Cerrón, el desenlace del caso podría sentar un precedente sobre los límites de la discrecionalidad de la Mesa Directiva y el alcance de los derechos de las bancadas para forzar la realización de sesiones extraordinarias.