A pocos días de la jornada electoral, Rafael López Aliaga reafirmó su postura de "mano dura" frente a la crisis de inseguridad ciudadana que atraviesa el país. Durante una entrevista concedida a El Comercio, el aspirante presidencial señaló que su plan de gobierno contempla declarar como "objetivo militar" a extorsionadores y sicarios, además de ejecutar la expulsión inmediata de ciudadanos extranjeros que no cuenten con una situación legal regularizada en el territorio nacional.
Expulsión y control territorial
Para López Aliaga, la problemática de la criminalidad está estrechamente ligada a la migración descontrolada. El candidato fue enfático al señalar que, de llegar a la presidencia el 28 de julio, su primera medida será el retorno de extranjeros ilegales a su país de origen.
"Decirles claramente: o se van antes, o si están ilegales en Perú, se van en barco de vuelta a Venezuela", manifestó Rafael López Aliaga, sugiriendo que el transporte marítimo sería la vía para estas repatriaciones masivas.
Asimismo, propuso la creación de "cárceles inhóspitas en la selva" bajo administración militar, donde serían trasladados los delincuentes capturados en flagrancia mediante el uso de tecnología de geolocalización y "chuponeo legal" (interceptación telefónica con orden judicial).
Cuestionamientos a la estrategia de seguridad de Rafael López Aliaga
Respecto a las propuestas de otros candidatos que sugieren un enfoque de diálogo o prevención, el líder de Renovación Popular calificó dichas posturas como "estupideces" que no funcionan en la realidad peruana. Criticó abiertamente la política de "abrazos y no balazos" del presidente mexicano López Obrador, mencionada por algunos de sus contendientes.
López Aliaga sostuvo que la solución requiere grupos de élite similares a los que combatieron al terrorismo en los años 90. Además, propuso la implementación de jueces sin rostro y el retiro temporal de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para permitir que el fuero militar juzgue delitos de criminalidad organizada.
Cierre de campaña y expectativas
Pese a encontrarse visiblemente afectado de la salud "Estoy afónico, he tenido cuatro mítines ayer", el candidato se mostró confiado en su paso a la segunda vuelta. Durante la charla, Rafael López Aliaga también cuestionó el rol de las encuestadoras y de las autoridades electorales, sugiriendo que existe una manipulación de datos para favorecer a otras candidaturas.
Finalmente, el empresario reiteró que su gestión se enfocará en la reducción del aparato estatal a solo seis ministerios, lo que, según sus cálculos, permitiría ahorrar fondos suficientes para financiar infraestructura básica de agua y salud en las zonas más olvidadas del Perú.