El presidente de Perú, José María Balcázar, ha confirmado la suspensión de la compra de aviones F-16 a Estados Unidos. Esta decisión ha generado una tensión considerable, especialmente después de que el embajador estadounidense, Bernie Navarro, hiciera comentarios críticos sobre la postergación del contrato.
Balcázar considera que la naturaleza temporal de su gobierno impide cerrar un acuerdo de esta magnitud financiera y estratégica. El contrato estaba valorado en aproximadamente 3.500 millones de soles y formaba parte de las negociaciones de la administración anterior, liderada por José Jerí.
Compra de aviones F-16: embajador de EE.UU. responde
El embajador de EE.UU., Bernie Navarro, expresó su preocupación a través de un mensaje en redes sociales. Advertía que, si Perú negociaba de mala fe, usaría todas las herramientas disponibles para proteger los intereses estadounidenses. Esto resalta la tensión diplomática que ha surgido por la decisión del país andino.
Balcázar, en una entrevista con RPP Noticias, manifestó su deseo de comunicarse directamente con Donald Trump para aclarar los motivos detrás de la suspensión de la compra. Aseguró que la decisión no indica un rechazo a la compra de los cazas, sino un simple retraso para que el próximo gobierno pueda tomar una decisión con tranquilidad y legitimidad.
Prioridades del gobierno peruano
El presidente también destacó que su gestión necesita priorizar temas inmediatos como el acceso a servicios básicos y la atención de necesidades sociales. Según Balcázar, comprometer fondos públicos para una compra de esta envergadura en un gobierno de salida podría contradecir las buenas prácticas institucionales.
Marcar esta temporalidad fue clave en su planteamiento, y reiteró que la nueva administración estará en mejor posición para decidir sobre la adquisición de los aviones. Este planteamiento refleja una postura cautelosa ante una inversión que podría tener repercusiones a largo plazo en el país.
En cuanto a los comentarios del embajador Navarro, Balcázar subrayó que las declaraciones no fueron respetuosas y sugirió que el diplomático podría estar mal informado respecto a las razones que llevaron a la suspensión de la compra. Prefirió no escalar el conflicto y recordó que está representando a Perú como presidente de la República.
Aunque la situación es delicada, Balcázar aseguró que el retraso en la compra de los F-16 no amenaza la relación bilateral entre Perú y EE.UU. Afirmó que el país debe abordar decisiones complejas de manera responsable y con el respaldo del electorado.
La incertidumbre en torno a esta adquisición de aviones de combate plantea preguntas sobre el futuro de la cooperación militar entre Perú y EE.UU. Mientras tanto, el presidente Balcázar está comprometido a actuar con prudencia y asegurar que las prioridades de su gobierno se alineen con las necesidades inmediatas del pueblo peruano.