El problema no es menor ni reciente. Durante una década, la Policía Nacional del Perú entregó vehículos oficiales a sus altos mandos para el cumplimiento de funciones. El inconveniente surgió después: muchos nunca regresaron.
Un informe difundido por La República, basado en reportes internos de la PNP, expone que 119 generales y coroneles en retiro mantienen en su poder camionetas y automóviles del Estado, pese a haber dejado la institución y a recibir reiterados pedidos formales para su devolución.
La lista incluye 2 tenientes generales, 22 generales y 76 coroneles. De todos ellos, solo 19 entregaron las unidades, lo que equivale a un cumplimiento de apenas 16%. El 84% restante no acató la obligación, según actas de la Sección de Control Vehicular Policial.
Vehículos que nunca volvieron
Las unidades fueron asignadas entre 2014 y 2024 y debían ser restituidas siete días después del pase al retiro, de acuerdo con la normativa interna. Sin embargo, los informes del Órgano de Control Institucional indican que las cartas notariales enviadas a los exoficiales no obtuvieron respuesta en la mayoría de casos.
La situación se agrava al comprobarse que 35 vehículos pertenecen a oficiales fallecidos. En estos casos, los automóviles continúan en poder de familiares, pese a que la regulación exige su inmediata devolución a la Dirección de Logística.
Compras frustradas y controles débiles
La norma también contempla que el oficial retirado solicite la compra del vehículo asignado. El trámite debe iniciarse al día siguiente del retiro y concluirse en un plazo máximo de 30 días, con la presentación de certificados de gravamen y deudas canceladas.
Según el reporte, varios exoficiales iniciaron el procedimiento, pero no lo culminaron ni aceptaron la transferencia de propiedad. Aun así, los vehículos tampoco fueron recuperados por la institución.
El control administrativo tampoco ayudó: la Sección de Control Vehicular maneja la información en archivos Excel, sin un sistema informático especializado que permita el seguimiento efectivo de los bienes públicos.
Más compras, menos devoluciones
Mientras decenas de autos oficiales permanecen fuera del control institucional, la Policía continúa renovando su flota. En 2025, el Alto Mando autorizó S/ 17,3 millones para la compra de 8 Audi de alta gama, 40 Toyota RAV4 y 120 Toyota Corolla, destinados a oficiales en actividad.
Pese a las observaciones de la Contraloría, la Dirección de Administración no notificó a la Procuraduría del Ministerio del Interior para iniciar acciones penales o civiles orientadas a la recuperación de los vehículos.
Desde la Procuraduría confirmaron que el caso no fue tramitado, lo que impidió evaluar acciones judiciales individualizadas para exigir la devolución o el pago del valor del bien.
Nombres conocidos
Entre los oficiales que figuran en la relación aparece el general en retiro Fernando Gamero Febres, vinculado al caso Vladipolos. También José Jorge Zárate, relacionado con el escándalo Villacoca, y Juan Gonzales Sandoval, exjefe antiterrorista conocido como “El chacal”.
El informe deja al descubierto no solo la retención irregular de vehículos estatales, sino fallas estructurales en el control patrimonial de la Policía, en un contexto de creciente escrutinio sobre el uso de recursos públicos.