Desde el inicio del mandato de José Jerí, 38 ciudadanos de nacionalidad china han ingresado a Palacio de Gobierno, de acuerdo con información consignada en el portal de Transparencia del Ejecutivo. Los datos oficiales adquieren especial relevancia en el actual contexto político, marcado por los cuestionamientos al presidente por reuniones no informadas con empresarios extranjeros y por las acciones de control activadas tanto en el Congreso como en el Ministerio Público.
Los registros muestran que los ingresos se produjeron bajo la denominación de “visita de trabajo”, una categoría que ha generado interrogantes debido a la duración de algunos encuentros y a la falta de información pública detallada sobre sus objetivos y resultados.
Fechas clave y reuniones prolongadas
Entre los ingresos consignados, destacan particularmente los días 9 y 15 de enero, fechas en las que se registró el mayor número de visitas de ciudadanos chinos a las instalaciones del Ejecutivo. Según el reporte, varios de estos visitantes permanecieron entre tres y cuatro horas dentro de Palacio de Gobierno, un tiempo considerado inusual para visitas protocolares o de carácter administrativo.
La duración de los encuentros ha alimentado las dudas sobre la naturaleza de las reuniones y sobre si estas se realizaron directamente con el jefe de Estado. Si bien en los documentos oficiales no se consigna expresamente la presencia del presidente, fuentes políticas sostienen que el nivel y el tiempo de las visitas sugieren reuniones de alto nivel.
Funcionaria de Comunicación figura como anfitriona
Un aspecto que ha llamado la atención es que, en los registros públicos, la funcionaria que figura como receptora de los visitantes es Mirelia Liz Cano Gutiérrez, subsecretaria de Comunicación Estratégica e Imagen Institucional. Su nombre aparece como anfitriona en varias de las visitas consignadas.
No obstante, diversos analistas y parlamentarios han señalado que resulta poco probable que encuentros de varias horas con delegaciones extranjeras se limiten a un área administrativa de comunicación, por lo que se presume que las reuniones habrían involucrado al presidente José Jerí u otras altas autoridades del Ejecutivo.
Este punto se ha convertido en uno de los ejes del debate político, al plantear dudas sobre la transparencia en la agenda presidencial y el uso de intermediarios administrativos para registrar encuentros sensibles.
El argumento del Día de la Amistad Perú-China
Algunas de las visitas han sido vinculadas, según declaraciones previas de voceros del Ejecutivo, con la organización del Día de la Amistad Perú-China, anunciado para el 1 de febrero. Este argumento ya había sido esgrimido en diciembre, cuando se revelaron reuniones entre Jerí y empresarios chinos que luego fueron objeto de cuestionamientos públicos.
Sin embargo, para sectores críticos, la explicación resulta insuficiente, dado el volumen de visitas y la duración de los encuentros. Parlamentarios de oposición han señalado que actividades conmemorativas no justificarían reuniones prolongadas ni la reiteración de ingresos en un corto periodo de tiempo.
Congreso evalúa censura y Fiscalía investiga
La difusión de los registros se produce mientras el Congreso de la República evalúa una moción de censura contra José Jerí, impulsada por sectores que cuestionan la conducción política del Ejecutivo y la falta de claridad sobre las relaciones del mandatario con actores privados extranjeros.
En paralelo, el Ministerio Público ha iniciado indagaciones preliminares por posibles conflictos de intereses, en un escenario que combina control político y evaluación penal. La Fiscalía busca determinar si las reuniones vulneraron normas de transparencia o si existieron beneficios indebidos derivados de estos contactos.
Transparencia y agenda presidencial en debate
El caso ha reabierto el debate sobre la publicidad de la agenda presidencial y los mecanismos de control sobre las visitas a Palacio de Gobierno. Especialistas en derecho constitucional advierten que, si bien el Ejecutivo puede sostener reuniones de carácter reservado, estas deben contar con justificación institucional clara cuando involucran a empresarios o delegaciones extranjeras.
Para la oposición, el registro de 38 visitas refuerza la necesidad de que el presidente rinda cuentas ante el Congreso y el país, mientras que desde el oficialismo se insiste en que no se ha vulnerado ninguna norma y que los encuentros respondieron a actividades oficiales.
Un escenario político en tensión
La revelación de los ingresos se suma a una coyuntura de alta tensión política, en la que el Ejecutivo enfrenta cuestionamientos por su legitimidad y por las alianzas que sostienen su gestión. En este contexto, cada nuevo dato sobre las actividades del presidente adquiere un peso determinante en el debate público.
Mientras avanzan las investigaciones y el Parlamento define el rumbo de la moción de censura, el registro de las visitas chinas a Palacio se consolida como uno de los elementos centrales del escrutinio político sobre la gestión de José Jerí.