La cúpula de Perú Libre, liderada por Bertha Rojas, madre del prófugo Vladimir Cerrón, ha lanzado una nueva ofensiva legal para intentar revertir la situación jurídica del exgobernador regional. En una conferencia de prensa junto al abogado Humberto Abanto, se anunció la presentación de un recurso de hábeas corpus ante el Tribunal Constitucional (TC), exigiendo una audiencia urgente para anular la orden de prisión preventiva que pesa sobre Cerrón por el caso «Los Dinámicos del Centro».
Según la defensa, la decisión de Cerrón de no ponerse a derecho no responde a una voluntad de eludir la justicia, sino a una medida para evitar lo que consideran una «privación arbitraria de la libertad». Abanto sostuvo que el líder del partido cumplía con las reglas de conducta de su comparecencia inicial y que existen fallos previos del propio TC y de la Corte Superior que respaldarían la tesis de arbitrariedad en los procesos seguidos contra su patrocinado.
El factor electoral: Campaña desde la clandestinidad
Humberto Abanto enfatizó que Vladimir Cerrón es uno de los 36 candidatos presidenciales inscritos para las Elecciones 2026. A solo 55 días de los comicios, la defensa argumenta que Cerrón es el único aspirante que se encuentra impedido de realizar campaña personal, lo que vulneraría el principio de igualdad en la participación política.
La solicitud al Tribunal Constitucional tiene como objetivo central permitir que el líder de Perú Libre se reincorpore a la contienda electoral en «igualdad de condiciones» frente a sus contendores. Para la dirigencia del partido, la vigencia de la orden de captura es un obstáculo democrático que impide a sus simpatizantes interactuar con el candidato presidencial.
Bertha Rojas niega ser testaferro y denuncia bloqueo de cuentas
Durante la misma conferencia, Bertha Rojas aprovechó para rechazar tajantemente las imputaciones fiscales que la vinculan como presunta testaferro de su hijo en el esquema de lavado de activos de la organización. Rojas calificó las acusaciones como carentes de pruebas y denunció una situación de asfixia económica tras el bloqueo de sus cuentas bancarias y la retención de su pensión de cesantía.
«Mi hijo no se presentará ante las autoridades porque existe una injusticia», sentenció Rojas, reafirmando la postura de rebeldía de Vladimir Cerrón, quien ya cumple más de un año en la clandestinidad. Con este movimiento, Perú Libre traslada la presión política al máximo intérprete de la Constitución, en un contexto donde el tiempo electoral se agota y la figura de Cerrón sigue siendo el eje central de la supervivencia del partido del lápiz.