En el marco de sus actividades proselitistas por la región Junín, el candidato presidencial por Renovación Popular, Rafael López Aliaga, reafirmó su propuesta de trasladar la capital del Perú a dicha zona. Según el exalcalde de Lima, la descentralización de los ministerios y del aparato estatal no solo es viable, sino necesaria para alejar al poder político de la «zona de confort» que, a su juicio, representa la capital actual.
«En mi plan de gobierno está mudar la capital del Perú a Junín. (…) Mucha gente me critica porque no sabe qué es geopolítica; el gobernante tiene que estar cerca del problema y cerca de la oportunidad», enfatizó durante un mitin en la provincia de Satipo.
El rol de las Fuerzas Armadas
El planteamiento de López Aliaga incluye una participación activa de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, proponiendo que los efectivos sean movilizados para la ejecución de proyectos de infraestructura, como la construcción de puentes. En su discurso, calificó los actuales sistemas de licitación y expedientes técnicos como mecanismos propensos a la corrupción, a los cuales denominó como «la forma de robar que tienen los caviares».
Esta propuesta se suma a otras iniciativas polémicas del candidato, como la implementación de un DNI para niños en gestación y la reclusión de delincuentes en campamentos en la selva, medidas que han marcado el tono de su campaña frente a otros aspirantes a la presidencia.
Panorama electoral reñido
La estrategia del líder de Renovación Popular busca revertir el reciente estancamiento en las preferencias electorales. Según el último sondeo de Datum Internacional, López Aliaga se ubica con un 10,0% de intención de voto, siendo superado ligeramente por la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien alcanza el 10,7%.
El escenario electoral se muestra altamente competitivo, con una disputa cerrada por el tercer lugar entre Alfonso López Chau (5,5%), César Acuña (5,2%) y Carlos Álvarez (5,0%). A medida que se acercan los comicios de abril, el debate sobre propuestas de alto impacto —como el traslado de la capital— se perfila como un eje divisorio en la campaña.