La exministra de Educación y directora nacional de CARE Perú, Marilú Martens, se pronunció sobre el anuncio del Gobierno de restablecer las expulsiones escolares por faltas graves. Durante una entrevista en el programa Cuentas Claras de Canal N, sostuvo que los colegios deben recuperar la autoridad de sus docentes y directores, pero advirtió que las sanciones no deben vulnerar el derecho de los estudiantes a continuar su formación.
“La autoridad no se gana con sanciones. La autoridad se gana con liderazgo, con ejemplo”, afirmó Martens al referirse al papel de los educadores en la disciplina escolar.
La exministra planteó que las instituciones educativas deben establecer normas de convivencia claras y aplicar consecuencias proporcionales a cada infracción, considerando la gravedad de la conducta y la edad del estudiante.
Martens advierte que expulsar no resuelve la indisciplina escolar
Martens señaló que las sanciones escolares deben tener un enfoque formativo y no limitarse a separar a los alumnos que cometen faltas graves. A su juicio, también es necesario identificar las causas de esos comportamientos y brindar orientación a los estudiantes involucrados.
“No se trata de trasladar el problema a otro lado”, manifestó durante la entrevista, al explicar que retirar a un alumno de una institución educativa no necesariamente resuelve las circunstancias que originaron su conducta.
La exministra consideró que el fortalecimiento de la autoridad docente debe ir acompañado de medidas que permitan corregir comportamientos y mantener espacios seguros para el aprendizaje.
¿Qué sanciones contempla la propuesta del Gobierno?
Entre las medidas anunciadas por el Ejecutivo figuran las amonestaciones, la reparación del daño ocasionado, las restricciones temporales, las suspensiones y, en situaciones extremas, la separación definitiva del colegio.
Martens sostuvo que la aplicación de estas medidas debe considerar cada caso y garantizar que la expulsión de un escolar no signifique perder el derecho a estudiar. En ese sentido, planteó que las autoridades educativas deben asegurar alternativas para que los alumnos separados de una institución puedan continuar su formación.
Uniforme y cabello: Martens pide priorizar el ejemplo
La exministra también se refirió a las disposiciones anunciadas por el Gobierno sobre el uniforme, el cabello y la presentación personal de los estudiantes.
Martens consideró que estas normas pueden contribuir a la formación de hábitos, siempre que se promuevan mediante el ejemplo y no dependan únicamente de imposiciones. Para ilustrar su posición, recordó su experiencia como directora del Colegio Mayor, en Huampaní, donde, según relató, los estudiantes utilizaban el uniforme con orgullo.
Asimismo, señaló que las normas de convivencia escolar deben tomar en cuenta las diferencias culturales y las características de cada comunidad educativa para evitar medidas que puedan perjudicar o excluir a determinados alumnos.