En una entrevista para CARETAS el actual ministro de Justicia y Derechos Humanos, Juan José Santiváñez, abordó varios temas sensibles de la coyuntura nacional, defendiendo tanto sus decisiones pasadas como su visión sobre el rumbo institucional del país en medio de un contexto lleno de cuestionamientos por su retorno al gabinete tras haber sido censurado como ministro del Interior meses atrás.
Consultado por las constantes críticas a su gestión y figura pública, Santiváñez respondió con una frase que ha generado reacciones en redes sociales: “Los abucheos vienen de las sillas más baratas”, en aparente alusión al origen o peso político de sus detractores.
Respecto al polémico traslado del expresidente Martín Vizcarra al penal de Barbadillo, el ministro aclaró que su despacho solo recomendó al INPE evaluar su reglamento interno para asegurar seguridad jurídica en la decisión. Sin embargo, negó haber ejercido presión directa.
Uno de los momentos más complejos de la entrevista llegó cuando fue interrogado por los fallecidos durante las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte. Santiváñez afirmó que cree en que las responsabilidades son “personalísimas” y que los congresistas “no hablan del policía que murió quemado vivo en su patrullero en Puno”.
En cuanto a la postura del Perú frente a organismos internacionales, Santiváñez se refirió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), asegurando que “un órgano jurisdiccional no puede discutir sobre asuntos internos”.