En un pronunciamiento que marca la postura oficial del Perú ante el drástico cambio de escenario político en el país caribeño, el presidente José Jerí reconoció formalmente a Edmundo González Urrutia como el presidente legítimo electo de Venezuela. El mandatario peruano subrayó la necesidad de que González asuma el mando una vez que se estabilice la crisis institucional derivada de la reciente caída del régimen chavista.
Jerí respaldó abiertamente la intervención militar liderada por Estados Unidos que puso fin al gobierno de Nicolás Maduro, argumentando que dicha acción era “inevitable” para quebrar el ciclo autoritario en la región. “Hay un presidente que ha sido electo el año pasado en Venezuela, él es la persona que legítimamente debe asumir funciones una vez que se regularice el orden”, declaró el jefe de Estado, enfatizando la urgencia de retornar al cauce constitucional.
Postura frente a la transición y seguridad
Durante declaraciones brindadas tras solidarizarse con el alcalde de Carabayllo, Pablo Mendoza —víctima de un nuevo atentado con granada—, Jerí criticó a los sectores políticos que, en su momento, respaldaron la gestión de Maduro. Para el presidente peruano, el escenario actual exige que el pueblo venezolano reconstruya su democracia bajo el liderazgo de quien fue electo en las urnas el año anterior.
El mandatario defendió las acciones bélicas estratégicas contra posiciones del régimen, señalando que la recuperación de la institucionalidad es ahora la prioridad absoluta en la agenda internacional sudamericana.
Corredor humanitario con Chile y Ecuador
Ante la posibilidad de un retorno masivo de ciudadanos venezolanos a su país de origen, el presidente Jerí adelantó que este miércoles sostendrá una reunión clave con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, en su visita a Lima. El objetivo principal será la implementación de un corredor humanitario que conecte a Chile, Perú y Ecuador.
Esta ruta logística busca facilitar el traslado seguro de los migrantes que deseen repatriarse voluntariamente una vez que el gobierno de Edmundo González se haya consolidado en Caracas. La medida responde a la necesidad de gestionar de manera ordenada el flujo migratorio ante la nueva realidad política venezolana y los desafíos de seguridad regional.