El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, arribará mañana a la capital peruana para sostener una reunión bilateral de alto nivel con el mandatario José Jerí. El encuentro, que marca el inicio de la gira regional del líder del Partido Republicano, tendrá como eje central la implementación de un corredor humanitario que facilite el retorno de ciudadanos venezolanos a su país de origen.
La cita ocurre en un contexto de cambio geopolítico drástico tras la reciente captura y derrocamiento de Nicolás Maduro. Este hecho ha incentivado un deseo masivo de retorno por parte de la comunidad venezolana en el Cono Sur; sin embargo, la falta de vuelos comerciales restablecidos hacia Caracas ha volcado la presión hacia la vía terrestre, atravesando los territorios de Chile, Perú y Ecuador.
De la expulsión al retorno asistido
Antes de su victoria electoral, Kast mantuvo una postura rígida frente a la migración irregular, amenazando con expulsiones masivas. No obstante, la coyuntura actual ha alineado los intereses de Santiago y Lima. Ambos gobiernos buscan descongestionar la zona fronteriza de La Concordia, en Tacna, donde el estado de emergencia decretado por la administración de Jerí se mantiene vigente.
Fuentes cercanas a la Casa de Pizarro y reportes de Radio Bío Bío indican que la propuesta del corredor busca canalizar el tránsito de extranjeros que, incluso, han manifestado su voluntad de autofinanciar su traslado en buses hasta la frontera norte con Ecuador, siempre que se les garantice el libre tránsito y seguridad.
Desafíos logísticos y soberanía
A pesar del optimismo político, la viabilidad técnica genera dudas. En declaraciones a la prensa local, el excanciller Javier González Olaechea advirtió sobre la complejidad de la estrategia. “No utilizaría el término corredor humanitario porque eso significaría que solamente pueden pasar por nuestros dos puestos fronterizos, ignorando los más de 190 kilómetros de frontera terrestre porosa”, señaló.
González Olaechea subrayó que, aunque el fin de la dictadura en Venezuela motiva el regreso a una nación “en proceso de reconstrucción”, el Perú debe equilibrar el apoyo logístico con el respeto irrestricto a los derechos humanos y la seguridad nacional.
Puntos clave de la cumbre:
- Seguridad fronteriza: Coordinación entre las fuerzas del orden de ambos países para evitar desbordes en Tacna y Arica.
- Lucha contra la criminalidad: Intercambio de información sobre antecedentes penales de los migrantes en tránsito.
- Logística de transporte: Posible establecimiento de paraderos de control exclusivos para buses de retorno.
La llegada de Kast a Lima es vista como el primer paso para una gestión migratoria conjunta en una Sudamérica que empieza a reconfigurarse tras el fin del chavismo en Venezuela.