El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha establecido una postura determinante sobre las reglas del Debate Presidencial 2026: la presencialidad es obligatoria e ineludible. Esta disposición afecta directamente la estrategia de Perú Libre, ya que su candidato presidencial, Vladimir Cerrón, pretendía participar mediante plataformas digitales debido a su situación legal.
El presidente del JNE, Roberto Burneo, aclaró que el reglamento para este evento fue consensuado y aprobado por las propias organizaciones políticas. En virtud de ello, el organismo aplicará el principio de igualdad, lo que significa que no se admitirán excepciones para modalidades virtuales ni se permitirá que un aspirante a la vicepresidencia reemplace al candidato principal en el estrado.
Cronograma y grupos de intervención
El evento se ha dividido en dos grandes bloques de jornadas para facilitar el intercambio de propuestas. Perú Libre ha sido ubicado en el Grupo II, cuya participación está fijada para el 24 de marzo. En dicha fecha, el representante del partido deberá debatir junto a los candidatos de Juntos por el Perú, Somos Perú y Fuerza y Libertad.
Las temáticas del debate están estructuradas de la siguiente manera:
Primera jornada (23, 24 y 25 de marzo): Los bloques se centrarán en los ejes de seguridad ciudadana, lucha contra la criminalidad, integridad pública y combate frontal contra la corrupción.
Segunda jornada (30 y 31 de marzo, y 1 de abril): El intercambio de ideas girará en torno a empleo, desarrollo, emprendimiento, educación, innovación y tecnología.
La respuesta de Perú Libre ante la «Era Digital»
Vladimir Cerrón ha calificado la decisión del JNE como un «precedente nefasto», argumentando que en la era de la democracia digital se debería permitir el uso de herramientas remotas para difundir propuestas. Según el candidato, impedir su participación bajo estas condiciones vulnera el derecho de la ciudadanía a conocer el plan de gobierno de su agrupación.
Sin embargo, el JNE ha reiterado que las reglas del juego son iguales para todos los inscritos y que la normativa descarta de forma expresa cualquier participación que no sea física en el set de televisión asignado. Con esta resolución, la presencia de Cerrón en el debate queda supeditada a su comparecencia física, en un contexto donde su ubicación actual sigue siendo objeto de controversia pública.