Defensa pública frente al Congreso
En la antesala del Pleno, José Jerí optó por una estrategia de defensa directa. Desde el Ejecutivo, sostuvo que los cuestionamientos en su contra carecen de sustento legal y que las reuniones observadas no constituyen faltas constitucionales.
El mandatario afirmó que respetará el debate parlamentario, pero dejó claro que no considera la renuncia como una opción válida. “El país no necesita más incertidumbre”, señaló en declaraciones públicas.
Mensaje político y señal a sus aliados
El rechazo a la dimisión también busca enviar una señal de firmeza a los sectores que aún evalúan su voto. Jerí ha apelado a la estabilidad institucional y al respeto del debido proceso como ejes centrales de su discurso.
Desde su entorno se insiste en que ceder ante la presión política sentaría un precedente negativo y abriría la puerta a futuras censuras sin sustento jurídico sólido.
Un Ejecutivo bajo presión permanente
Pese a su postura, el Ejecutivo enfrenta un escenario adverso. La censura, incluso si no prospera, deja en evidencia la fragilidad de sus apoyos en el Parlamento y la dificultad para sostener una agenda política propia.