La Policía Nacional del Perú (PNP) separó de la seguridad a seis escoltas presidenciales que fueron captados en una discoteca de Lambayeque. Mientras integraban el equipo encargado de proteger al presidente interino, José María Balcázar, durante una actividad oficial en el norte del país.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, informó que la medida fue adoptada de manera preventiva. Entretanto, se desarrolla una investigación disciplinaria para determinar las responsabilidades de los efectivos.
"Se va a aplicar todo lo que contempla la ley de los regímenes. Mientras tanto, se ha dado la medida de ser separados de la escolta de la seguridad del presidente constitucional", declaró.
Asimismo, indicó que la Oficina de Asuntos Internos ya notificó el inicio del procedimiento disciplinario.
"Es un acto que podría configurarse como un atentado contra los bienes jurídicos de la institución. Tengo conocimiento de que la Oficina de Asuntos Internos ya ha corrido traslado y ha notificado el inicio de la investigación", precisó.
Escoltas presidenciales habrían abandonado la seguridad presidencial para asistir a una discoteca
El caso fue revelado por el programa Esta Noche de Panamericana Televisión. Según el reportaje, los seis efectivos fueron destacados a Chiclayo y Cajamarca para resguardar al mandatario durante una actividad oficial de entrega de tabletas electrónicas a un colegio.
Sin embargo, las imágenes difundidas por el medio, mostrarían a los policías bailando y consumiendo bebidas alcohólicas en una discoteca de Lambayeque. Pese a que su única función era garantizar la seguridad física del jefe de Estado durante toda la comisión.
Entre los agentes identificados figuran Jefferson Paredes, comandante de la PNP y jefe de la escolta presidencial; Jimmy Hulca Oliva, mayor de la Policía; y Edgar Calle Córdoba, suboficial de la institución.
Exdirector de la PNP: podrían ser pasados al retiro
El exdirector general de la PNP, Eduardo Pérez Rocha, sostuvo que la conducta de los agentes constituye una falta muy grave al régimen disciplinario policial.
Explicó que, además del consumo de bebidas alcohólicas durante el servicio, el jefe del equipo habría incurrido en otra infracción. Debio a no informar oportunamente la comisión de faltas graves por parte del personal bajo su mando.
Según indicó, ambas conductas están sancionadas con el pase a la situación de retiro.
Asimismo, señaló que el caso debe tramitarse mediante un procedimiento sumario, que contempla una investigación rápida por parte de Inspectoría. Posteriormente la revisión del Tribunal Administrativo Disciplinario.
Fuentes consultadas por el noticiero señalaron además que las responsabilidades administrativas podrían alcanzar al jefe de la Dirección de Seguridad del Estado e incluso al jefe de la Casa Militar, por la supervisión del servicio de protección presidencial.