La carrera hacia la presidencia muestra un nuevo reacomodo en las preferencias ciudadanas. Según la encuesta nacional de Ipsos realizada el 7 y 8 de enero, la candidatura de Mario Vizcarra ha sufrido un desplome sostenido, pasando del 8% registrado en octubre a un rezagado 3% este mes. El descenso lo ubica actualmente en el sexto lugar, perdiendo el impulso que lo llegó a posicionar como uno de los favoritos a finales del año pasado.
El declive coincide con el esclarecimiento de la confusión del electorado respecto a la figura de su hermano, el expresidente Martín Vizcarra, quien cumple condena en el penal de Barbadillo. Informes previos indicaban que el 71% de los simpatizantes de Mario Vizcarra creían respaldar al exmandatario. Al disiparse esta percepción y sumarse la inhabilitación que enfrenta por una condena de peculado, su capital político ha mostrado una erosión crítica.
El tablero presidencial se reconfigura
En la cima de las preferencias, Rafael López Aliaga (Renovación Popular) se mantiene en el primer lugar con un 10%, seguido por Keiko Fujimori (Fuerza Popular) con un 7%. La novedad en el podio la protagoniza el actor Carlos Álvarez (País para Todos), quien recupera el tercer puesto con un 4%.
Por su parte, George Forsyth (Somos Perú) y Alfonso López Chau (Ahora Nación) igualan al candidato de Perú Primero con un 3% cada uno. El estudio resalta que Forsyth ha logrado posicionarse incluso sin haber iniciado formalmente sus actividades de campaña, desplazando a Vizcarra en el rubro de intención de voto efectiva.
Incertidumbre judicial en el JNE
El futuro político de Mario Vizcarra se define hoy en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Tras ser declarada improcedente su postulación tanto a la presidencia como al Senado por los jurados especiales de Lima Centro, el pleno deberá decidir si ratifica el “impedimento insubsanable” derivado de su sentencia firme por peculado.
Ante la posibilidad de su exclusión definitiva, la encuesta consultó sobre el posible endose de sus votos. Los electores señalaron que, de quedar fuera Vizcarra, sus simpatías se inclinarían hacia figuras como Forsyth, César Acuña (quien bajó al 2%), José Luna Gálvez o Roberto Sánchez. Esta fragmentación del voto vizcarrista podría fortalecer a los candidatos que actualmente se disputan el pase a una eventual segunda vuelta.