La organización de las Elecciones Generales 2026 entra en una fase decisiva. Este viernes 13 de febrero, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) dio inicio oficial a la impresión del material electoral que será utilizado en los comicios del próximo 12 de abril, tanto en territorio nacional como en el exterior. El acto público, realizado en la sede central del organismo en el distrito de Independencia, marca uno de los hitos técnicos más importantes del calendario electoral.
La impresión de estos documentos —clave para el desarrollo de la jornada de votación— se realiza bajo supervisión de entidades del sistema electoral y organismos de la sociedad civil, como parte de los mecanismos de transparencia que rigen el proceso.
Arranca la impresión del acta padrón
El material cuya impresión ya se encuentra en marcha corresponde a la relación de electores y la lista de electores, documentos conocidos conjuntamente como acta padrón. Según informó la ONPE, estos registros estarán disponibles en 92 766 mesas de sufragio, de las cuales 90 223 se ubicarán en el territorio nacional y 2 543 en locales de votación en el extranjero.
La relación de electores contiene información básica para orientar al votante: número de mesa, distrito, provincia y departamento, así como la lista de ciudadanos hábiles para sufragar en cada mesa, ordenados con su respectivo número de orden. Este documento se coloca en el ingreso del aula o espacio de votación, permitiendo a los electores ubicar rápidamente su mesa.
Lista de electores y control del voto
Por su parte, la lista de electores cumple una función operativa central durante la jornada electoral. Este documento se elabora sobre la base del padrón electoral confeccionado por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y aprobado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Incluye datos sensibles de cada ciudadano habilitado para votar: apellidos y nombres, número de DNI, fotografía, grado de instrucción y número de orden en la mesa. Gracias a esta información, los miembros de mesa pueden verificar la identidad del elector y registrar su participación mediante firma e impresión dactilar luego de emitir el voto.
Precisamente por contener datos personales, este documento se encuentra protegido por la Ley de Protección de Datos Personales, a diferencia de la relación de electores, que es de acceso público.
Fiscalización y transparencia del proceso
La ONPE informó que la impresión del material electoral se realiza con la presencia de representantes del sistema electoral y de instituciones garantes. En el acto participaron delegados del JNE, Reniec, la Defensoría del Pueblo y la Asociación Civil Transparencia, en línea con los estándares de fiscalización y control que rigen los procesos electorales.
Este acompañamiento busca reforzar la confianza ciudadana en un contexto político marcado por alta fragmentación partidaria y una oferta electoral sin precedentes en los últimos años.
Sorteo y dimensiones de la cédula de votación
Un día antes, el jueves 12 de febrero, la ONPE realizó el sorteo público de ubicación de los partidos políticos en la cédula de votación. En las elecciones generales de abril, más de 27 millones de peruanos elegirán presidente de la República, senadores, diputados y representantes al Parlamento Andino.
La cédula de sufragio tendrá 42 centímetros de ancho por 21 centímetros de largo, con la posibilidad de extenderse hasta 44 centímetros, debido al elevado número de organizaciones políticas inscritas. Para una eventual segunda vuelta, la cédula será más reducida: 21 centímetros de ancho por 15 centímetros de largo, en orientación horizontal, e incluirá únicamente el nombre de la organización política, su símbolo y la fotografía del candidato presidencial.
Un proceso bajo presión política
El inicio de la impresión del material electoral se produce en un escenario político particularmente sensible. A menos de dos meses de los comicios, el sistema electoral enfrenta el reto de administrar una elección con 38 partidos políticos en competencia, múltiples candidaturas y un electorado marcado por el desencanto y la desconfianza institucional.
En ese contexto, la ONPE busca garantizar que cada etapa —desde la impresión del acta padrón hasta la distribución del material y el cómputo de resultados— se realice dentro de los márgenes legales y técnicos establecidos.
Camino al 12 de abril
Con este paso, el organismo electoral entra en la fase operativa más intensa del proceso. En las próximas semanas continuará la impresión de cédulas de votación, actas electorales y otros insumos logísticos que deberán ser distribuidos a nivel nacional y en los consulados del Perú en el exterior.
De esta manera, la ONPE activa la maquinaria que hará posible una de las elecciones más complejas de los últimos años, en un país donde el resultado del 12 de abril podría redefinir el equilibrio político y el rumbo institucional del próximo quinquenio.