El mapa electoral peruano muestra marcadas fracturas geográficas de cara a las elecciones generales de abril. Según la encuesta Datum elecciones 2026, en el último simulacro de votación el candidato Alfonso López Chau (Ahora Nación) ha logrado capitalizar el descontento en el centro y sur del país, donde lidera con 12,4 % y 9,1 % respectivamente, desplazando a figuras tradicionales con mayor presencia en Lima.
En la capital y el Callao, la disputa se concentra entre Rafael López Aliaga (Renovación Popular), quien encabeza la intención de voto con un 19,3 %, y Keiko Fujimori (Fuerza Popular), que registra un 13,6 %. No obstante, la lideresa del fujimorismo mantiene su hegemonía en el norte (12,7 %) y el oriente del país, consolidándose como la contendiente con mayor alcance nacional fuera de Lima.
Encuesta Datum elecciones 2026: ascensos y caídas
La evolución de las cifras desde diciembre de 2025 muestra tendencias dispares. Mientras López Aliaga experimenta ligeras fluctuaciones tras alcanzar un pico de 13,4 % en febrero, Fujimori ha mantenido un crecimiento sostenido que la devuelve al segundo lugar de la preferencia general.
Por otro lado, figuras como Wolfgang Grozo (Integridad Democrática) y el humorista Carlos Álvarez (País para todos) muestran un avance paulatino desde el inicio de la campaña. Grozo ha pasado de un marginal 2,9 % en diciembre a un 5,1 % en la medición actual, mientras que Álvarez se ubica en un 4 %, tras un leve retroceso en las últimas semanas. César Acuña, por su parte, concentra su escaso capital político principalmente en el oriente, donde alcanza el 7,2 %.
El alto número de indecisos
A pesar de la intensa actividad proselitista, el dato más relevante de la encuesta de Datum es el volumen del voto indeciso. Sumado a quienes optan por el voto blanco o viciado, este grupo representa el 37 % del electorado.
Esta cifra, a solo semanas de la jornada electoral, sugiere que el escenario sigue abierto y que los debates finales serán cruciales para movilizar a un sector que aún no se identifica con las propuestas de los punteros. El ausentismo y la fragmentación regional perfilan, hasta el momento, una segunda vuelta de pronóstico reservado.