El abogado Edwin de la Cruz, defensor legal del empresario chino Zhihua Yang, salió al frente de los cuestionamientos generados por las reuniones sostenidas entre su patrocinado y el presidente José Jerí, actualmente bajo investigación preliminar de la Fiscalía de la Nación. Según afirmó, dichos encuentros no respondieron a intereses económicos, comerciales ni geopolíticos, sino a una relación de amistad iniciada en 2024.
En entrevista con el programa Prueba de Fuego de RPP, el letrado sostuvo que las reuniones se dieron en un contexto social y cultural, específicamente vinculadas a la organización de actividades por las celebraciones del Año Nuevo Chino. En ese marco, reconoció que el jefe de Estado pudo haber incurrido en una falta administrativa menor. “De repente ha roto algunos protocolos por su cargo, pero no hay nada más allá”, señaló.
Reuniones con José Jerí y versión de la defensa
Las declaraciones del abogado de Zhihua Yang se producen luego de que se revelara que José Jerí sostuvo reuniones no registradas con empresarios chinos, lo que motivó la apertura de diligencias fiscales para esclarecer los hechos. Para la defensa del ciudadano extranjero, el enfoque del debate público ha sido desviado hacia supuestas motivaciones que —afirma— no existen.
Edwin de la Cruz cuestionó directamente al presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, por haber sugerido que estos encuentros podrían estar relacionados con preocupaciones geopolíticas, particularmente por la participación de Estados Unidos en la remodelación de la Base Naval del Callao. “Me da pena que el primer ministro especule de esa manera. Aquí no hay ningún interés geopolítico”, indicó.
Cena en un chifa y celebración del Año Nuevo Chino
Uno de los encuentros más comentados ocurrió el pasado 26 de diciembre en un chifa de Lima. Según explicó la defensa, la reunión tuvo como finalidad coordinar actividades culturales en la Plaza de Armas, en el marco de las celebraciones del Año Nuevo Chino, evento que suele contar con la participación de autoridades y representantes de la comunidad china en el Perú.
“El señor Yang fue quien invitó la cena. Asistieron varias personas, no solo el presidente”, sostuvo De la Cruz, aunque reconoció que su cliente no le precisó qué funcionarios públicos participaron en el encuentro. Este punto ha sido uno de los más cuestionados, debido a la ausencia de registros oficiales sobre la reunión de José Jerí.
El episodio en Calle Capón
Otro momento que generó controversia fue la visita del presidente José Jerí a un local comercial en Calle Capón, donde el empresario Zhihua Yang es propietario. El hecho fue revelado por el programa Cuarto Poder y alimentó las sospechas sobre un posible intento de intervención en favor del negocio, que se encontraba clausurado ese día.
No obstante, el abogado negó tajantemente cualquier tipo de gestión irregular. “El presidente ha dicho que es un hombre de calle, que sale a comprar. Mi cliente me ha confirmado que Jerí visitó el local y realizó algunas compras en Market Capón, pero no se habló en absoluto sobre la clausura”, afirmó.
Negación de contratos con el Estado
Frente a las versiones que vinculan a Zhihua Yang con contratos estatales, Edwin de la Cruz aclaró que su patrocinado no mantiene acuerdos comerciales vigentes con el Estado peruano. Según explicó, la única relación existente es una concesión otorgada a la empresa Hidroeléctrica América SAC en la región Apurímac, proyecto que aún no ha podido concretarse.
El abogado detalló que la iniciativa se encuentra paralizada debido a restricciones impuestas por la comunidad campesina Juan Velasco Alvarado de Pacobamba, que habría expresado preocupaciones medioambientales relacionadas con el uso del agua del río. “Pese a ello, el señor Yang ha seguido invirtiendo”, sostuvo.
Investigación fiscal y debate político
Mientras la defensa insiste en el carácter privado y amical de las reuniones, la Fiscalía de la Nación continúa evaluando si existió alguna infracción legal o administrativa por parte del presidente José Jerí. El caso ha abierto un nuevo frente de debate político sobre los límites entre la vida personal de un mandatario y sus responsabilidades institucionales.
Para analistas políticos, el eje del problema no solo radica en la naturaleza de los encuentros, sino en la falta de transparencia y en el incumplimiento de los protocolos que rigen la agenda presidencial. En ese sentido, incluso si no se configuran delitos, el episodio podría tener costos políticos para el Ejecutivo.
Impacto en la agenda presidencial
El caso también se produce en un contexto de creciente tensión política, marcado por cuestionamientos al rol del Congreso de la República y por la proximidad del ciclo electoral rumbo a las elecciones presidenciales 2026. Las explicaciones ofrecidas por la defensa de Zhihua Yang buscan contener el impacto mediático del caso, aunque el debate sobre la conducta del presidente José Jerí sigue abierto.
A la espera de las conclusiones fiscales, el episodio se suma a una serie de controversias que han puesto bajo la lupa la gestión del actual mandatario y su relación con actores extranjeros, en un escenario donde la transparencia se ha convertido en una exigencia central de la opinión pública.