Tras la sorpresiva juramentación de Denisse Miralles como presidenta del Consejo de Ministros, el economista Hernando de Soto rompió su silencio para lanzar graves cuestionamientos sobre la independencia del nuevo gabinete. Según De Soto, el equipo ministerial del presidente José María Balcázar no solo carece de la orientación técnica que él propuso, sino que albergaría a figuras vinculadas al sector «cerronista» y a la agrupación Alianza para el Progreso (APP).
El excandidato presidencial afirmó que, durante las negociaciones previas, se le advirtió que no podría implementar sus reformas si no aceptaba la incorporación de cuadros vinculados al Gobierno y a los partidos con presencia en el Congreso. «Yo no quise ser presidente del Consejo de Ministros, porque nunca he asumido posición al respecto institucional», declaró, desmarcándose de la fallida designación que se anunció días atrás.
Injerencias políticas y el factor Cerrón
De Soto fue enfático al señalar que la composición del gabinete Miralles responde a una «orientación política específica» que debería ser examinada por la opinión pública. El economista vinculó directamente a ciertos ministros con Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre, y con César Acuña, sugiriendo que el Ejecutivo ha optado por priorizar alianzas partidarias sobre un perfil técnico.
Incluso, utilizó términos severos al advertir que este cambio de rumbo en las decisiones presidenciales podría «venezolizar al Perú», una frase que ha encendido las alarmas en el espectro político de cara a la estabilidad transitoria del actual mandatario.
La versión de Palacio: «Falta de consensos»
Frente a estas declaraciones, la Presidencia de la República emitió un comunicado oficial intentando mitigar la tensión. Si bien agradecieron a De Soto por presentar un plan de gobierno y mostrar disposición para colaborar, argumentaron que su incorporación no se concretó debido a la imposibilidad de alcanzar consensos, considerando el carácter «breve y transitorio» del mandato de Balcázar.
Pese al distanciamiento, el Ejecutivo señaló que el economista será convocado para «abordar temas puntuales de interés nacional», reconociendo su trayectoria intelectual. No obstante, las denuncias de De Soto sobre el peso de las cuotas políticas dejan al gabinete de Denisse Miralles bajo una sombra de sospecha antes de su presentación ante el Legislativo.