La polémica por la compra de aviones F-16 colocó a Perú en el centro de una inusual disputa entre diplomáticos. El embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, y el embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, protagonizaron un tenso intercambio en la red social X que escaló rápidamente y generó repercusión internacional.
El episodio comenzó el 17 de abril, cuando Navarro advirtió públicamente posibles consecuencias si la negociación por los F-16 se realizaba “de mala fe”. En su mensaje, señaló que utilizaría todas las herramientas disponibles para proteger los intereses de su país y la región, lo que generó reacciones inmediatas.
Choque diplomático por los F-16
Un día después, Zhu Jingyang respondió con dureza. Cuestionó el tono del mensaje estadounidense y lo calificó como “coercitivo directo, puro y crudo”, marcando el inicio de un intercambio cada vez más confrontacional.
Días más tarde, Navarro elevó el tono con un mensaje irónico en el que hizo referencia al cuento de Caperucita Roja. La publicación, interpretada como una burla, se viralizó en pocas horas y alimentó la controversia.
Jingyang no tardó en responder. Cuestionó si su par estadounidense no se estaba “mirando al espejo” al describir al “lobo” del relato y lanzó una crítica directa: “Con esto solo dejas clarísimo quién es el verdadero lobo”. En otro mensaje, añadió que Estados Unidos habla de “libre elección” mientras amenaza con sanciones.
Perú en el centro del debate
El cruce ocurre en medio de un contexto, donde la posible compra de los aviones ha generado debate político y cuestionamientos sobre sus implicancias económicas y estratégicas.
En ese escenario, China aprovechó el momento para reforzar su postura sobre la soberanía peruana. Zhu Jingyang afirmó que Perú tiene la capacidad de elegir libremente a sus socios internacionales sin presiones externas y defendió la relación bilateral como abierta y beneficiosa.