La crisis energética generada por la rotura de los ductos de gas de Camisea ha encendido las alertas en el Congreso de la República. Desde el Parlamento, el presidente encargado Fernando Rospigliosi Capurro expresó su preocupación por las consecuencias del incidente ocurrido en el distrito de Megantoni, en la región Cusco, y señaló que espera que el Ejecutivo “esté tomando cartas en el asunto”.
El pronunciamiento se produjo a la salida de la sesión de la Comisión Permanente, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre las causas del siniestro y su impacto en sectores clave como el transporte, el suministro de gas domiciliario y la generación de energía eléctrica, especialmente en la zona sur del país.
Una emergencia que trasciende lo técnico
Aunque los ductos afectados son operados por la empresa privada Transportadora de Gas del Perú (TGP), Rospigliosi remarcó que la magnitud del incidente obliga al Estado a intervenir y a dar explicaciones claras a la ciudadanía.
“Aunque TGP es una empresa privada, sin embargo, seguramente el Gobierno tendrá algo que decir”, sostuvo el titular del Parlamento, al advertir que la crisis energética no es un asunto menor y que podría comprometer el normal funcionamiento de servicios estratégicos.
El gas de Camisea es uno de los pilares del sistema energético nacional. Su interrupción, incluso parcial, genera efectos en cadena que impactan tanto en los hogares como en la industria, el transporte y la generación de electricidad, especialmente en momentos en los que el país enfrenta escenarios de alta demanda.
El Congreso evalúa citar al ministro de Energía y Minas
En ese contexto, Rospigliosi confirmó que el Pleno del Congreso decidirá si convoca al Ángelo Alfaro Lombardi, titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem), para que informe de manera detallada sobre las causas, el impacto y las medidas adoptadas frente al siniestro ocurrido en el gasoducto.
La eventual citación se da luego de que la Junta de Portavoces acordara priorizar el debate de la Moción de Orden del Día 21506, que plantea formalmente la invitación al ministro para que rinda cuentas ante la representación nacional.
Para diversos congresistas, la presencia del titular del Minem es clave no solo para explicar lo ocurrido, sino también para detallar los protocolos de contingencia activados y las acciones preventivas frente a posibles escenarios similares en el futuro.
Riesgos para el suministro y la economía
El presidente del Congreso subrayó que el incidente en Megantoni está poniendo en riesgo múltiples frentes. “Está afectando el transporte, el servicio de gas en los domicilios y, además, la energía eléctrica que consumen los peruanos”, advirtió.
Especialistas en energía han señalado que cualquier interrupción en el sistema de Camisea tiene un impacto directo en la estabilidad del mercado energético, en los costos de producción y, eventualmente, en el bolsillo de los ciudadanos. Por ello, el manejo de la crisis y la transparencia en la información resultan determinantes para evitar escenarios de mayor incertidumbre.
Un tema que se cruza con la seguridad ciudadana
En otro momento, Rospigliosi fue consultado sobre el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana, anunciado por el mandatario José Balcázar. Si bien se trata de un tema distinto, el titular del Parlamento reconoció que ambos asuntos —energía y seguridad— figuran entre las principales preocupaciones de la población.
“Esperamos que sea un plan adecuado. La principal preocupación de los peruanos es la inseguridad ciudadana, así que esperamos que sea un plan que pueda satisfacer las necesidades del país”, declaró.
La coincidencia temporal de ambas crisis —energética y de seguridad— refuerza la presión sobre el Ejecutivo para mostrar capacidad de respuesta y liderazgo en escenarios de alta sensibilidad social.
Expectativa por la decisión del Pleno
En las próximas horas, el Congreso de la República definirá si procede la citación del ministro de Energía y Minas. De concretarse, el debate en el Pleno permitirá conocer con mayor claridad el estado real del gasoducto, las responsabilidades involucradas y las medidas de corto y mediano plazo para garantizar el abastecimiento energético.
Para el Parlamento, el objetivo es evitar que la crisis escale y asegurar que el país cuente con información oportuna, técnica y transparente sobre un recurso estratégico como el gas de Camisea, cuya importancia va más allá de lo económico y se vincula directamente con la seguridad energética nacional.