El Pleno del Congreso de la República aprobó en segunda votación un dictamen clave que modifica la Ley 26859, Ley Orgánica de Elecciones, con el fin de regular el recuento de votos en situaciones de discrepancias entre las actas. La iniciativa fue respaldada por 82 votos a favor, 25 en contra y ninguna abstención. Según el congresista Fernando Rospigliosi, presidente de la Comisión de Constitución, esta reforma busca eliminar la posibilidad de nulidades injustificadas de actas debido a errores materiales como datos faltantes, firmas ausentes o fallos aritméticos.
La reforma establece que, en caso de que se detecten discrepancias entre las actas de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y las del Jurado Electoral Especial (JEE) que no puedan ser resueltas mediante el cotejo documental, se deberá realizar un único recuento de votos. Este proceso, que será supervisado por el JEE, se llevará a cabo en un lugar público, con la presencia de los personeros legales acreditados y un representante del Ministerio Público, para garantizar la transparencia y la imparcialidad en todo momento.
El recuento será un proceso único e inimpugnable, y se realizará en un plazo máximo de dos días calendario desde la recepción de las cédulas de votación en un sobre lacrado, que será enviado por la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) bajo estrictas medidas de seguridad. El JEE convocará a una audiencia pública para realizar el recuento, asegurando que todo se haga de manera clara, abierta y bajo el escrutinio de la sociedad.
Esta reforma del Congreso fortalece la confianza en el sistema electoral al asegurar resultados definitivos mediante un proceso transparente. Además, reduce la incertidumbre al permitir la corrección eficiente y supervisada de errores materiales, reforzando así la legitimidad electoral y el respeto a la voluntad popular.