El Perú avanza hacia la reflexión sobre la posible adopción de un sistema bicameral en su Congreso, inspirándose en las experiencias de varios países de América Latina. En la última sesión de la Comisión de Defensa del Consumidor, presidida por el congresista Manuel García Correa, se abordó el modelo bicameral como una opción para mejorar la eficiencia y la representación legislativa en el país. Esta estructura, que ya funciona en naciones como Argentina, Brasil y México, podría ser la clave para enfrentar los retos actuales del sistema político peruano.
El modelo bicameral consiste en la creación de dos cámaras legislativas: una Cámara de Diputados, que representa al pueblo, y un Senado, que actúa como una cámara territorial. Países como Argentina y Brasil han mostrado que esta dualidad en el Congreso facilita un proceso legislativo más exhaustivo, con mayor control y transparencia. Los legisladores peruanos ven en esta experiencia una posible solución a la crisis de representación que vive el país.
Durante la sesión, García Correa destacó que este sistema permitiría una mayor reflexión y debate antes de aprobar leyes, lo que podría traducirse en decisiones más maduras y menos impulsivas. Según el congresista, la bicameralidad podría equilibrar el poder legislativo y garantizar una mayor estabilidad política. Además, esta reforma contribuiría a la modernización del Congreso y a la mejora de la calidad legislativa en Perú.
Sin embargo, la propuesta no está exenta de controversia. Algunos críticos temen que un Congreso bicameral aumente la burocracia y la lentitud en el proceso legislativo. A pesar de ello, el debate sobre la reforma continúa, y muchos expertos consideran que es hora de fortalecer las instituciones democráticas del país, explorando modelos que ya han demostrado su eficacia en otras naciones latinoamericanas.