El congresista Waldemar Cerrón rechazó las acusaciones de que los parlamentarios se alimentan gratuitamente a costa del Estado. “Pagamos lo que consumimos, por ahí una idea de creer que los congresistas se alimenta con la plata del pueblo gratis, y eso es totalmente falso”, señaló este lunes, desde el Hall de los Pasos Perdidos.
Además, aclaró que, en los días de pleno, cada legislador paga por su consumo en el comedor del Congreso, aunque admitió que en ocasiones algunos congresistas podrían no abonar el costo de su alimentación. Sin embargo, insistió en que este no es el estándar.
Cerrón explicó que la concesión del servicio de comedor es un proceso administrativo a cargo del área de Recursos Humanos del Congreso, mediante licitaciones, y que los parlamentarios no tienen participación directa en esta gestión. Además, expresó su preocupación por el aumento del costo del servicio, que pasó de 30 a más de 90 soles por día, sugiriendo que la investigación debería enfocarse en quienes adjudicaron la concesión, no en los congresistas.
El congresista defendió al Congreso de una supuesta campaña de desprestigio y propuso mayor transparencia en los procesos relacionados con las licitaciones y contratos. Aseguró que las empresas concesionarias son las principales beneficiadas de estos contratos, no los legisladores, y señaló que la información sobre los contratos debe hacerse pública para garantizar la transparencia.
Finalmente, Cerrón subrayó que los congresistas trabajan largas jornadas durante los plenos, lo que dificulta que se alimenten adecuadamente y puede afectar su salud. Llamó a reconocer que este problema no es exclusivo del Congreso, sino que refleja una problemática más amplia en la gestión pública del país.