«Mil veces verdulera, a ser una corrupta», es la frase con la que la candidata al Senado y vicepresidenta de Podemos Perú, Cecilia García, se defendió de las críticas a su forma de hablar, que recibe de un sector de la población. En declaraciones al programa Perú 2026 de Caretas, García destacó que su frontalidad puede incomodar a un grupo de ciudadanos, pero su prioridad es la honestidad y transparencia en su labor política.
García subrayó que jamás respaldaría a alguien que “hable bonito y actúe mal” y recordó que su estilo directo ha generado detractores, pero también reconocimiento por su trabajo real. “A la gente no le gusta cómo hablo, no le gusta la verdad desnuda, pero es la verdad”, afirmó, y defendió la rendición de cuentas y el acceso ciudadano a las sesiones del Congreso de la República.
Cecilia García asegura que su frontalidad refleja compromiso
La candidata insistió en que su frontalidad refleja un compromiso firme con la ética política, la transparencia y la lucha contra la corrupción. Según García, los ciudadanos valoran más que sus representantes sean honestos y consistentes, que simplemente usar un lenguaje elegante sin acciones concretas que respalden su discurso.
Cecilia García cuestionó que muchas sesiones legislativas se realicen de manera privada. Señaló que la transmisión de sesiones permite que los ciudadanos evalúen el trabajo de sus representantes de manera clara y directa, fortaleciendo la democracia y la responsabilidad pública.