El candidato presidencial de País para Todos, Carlos Álvarez, se pronunció públicamente tras revelarse una sentencia civil por violencia familiar contra Vladimir Meza, fundador de su agrupación política. En declaraciones a Canal N, Álvarez sostuvo que Meza “debe enfrentar a la justicia” y que corresponde a las autoridades judiciales determinar su responsabilidad penal o civil.
“Debe responder ante la justicia”
Álvarez fue enfático al señalar que el caso le genera una profunda incomodidad personal y política. Afirmó que no encubrirá a nadie y que su posición es clara frente a cualquier denuncia o sentencia vinculada a violencia familiar.
“Debe enfrentar a la justicia. Si es culpable, que pague; si es inocente, que lo demuestre. Yo respeto profundamente a las mujeres”, declaró el candidato presidencial, marcando distancia del fundador de su partido y buscando deslindar responsabilidades políticas.
El pronunciamiento se produce luego de que un reportaje periodístico diera cuenta de una sentencia civil por violencia familiar, lo que abrió cuestionamientos sobre los filtros internos de las organizaciones políticas en el actual proceso electoral.
Cuestionamientos al sistema electoral y al JNE
Durante su intervención, Carlos Álvarez también cuestionó el rol del Jurado Nacional de Elecciones, al señalar que personas con antecedentes judiciales o denuncias graves logran postular a cargos públicos tras superar los procesos de inscripción.
Recordó que incluso el propio presidente del organismo electoral había advertido que los partidos deben asumir mayor responsabilidad en la selección de sus candidatos. En ese sentido, planteó una reforma política orientada a endurecer los requisitos de postulación.
“Si llego al gobierno, voy a impulsar que ningún sentenciado firme ni persona con denuncias graves pueda postular a cargos públicos”, sostuvo, señalando que la política debe recuperar estándares éticos mínimos para no seguir deteriorando la confianza ciudadana.
Rechazo a gabinetes nacidos de componendas
En otro momento, el candidato presidencial de País para Todos adelantó que no otorgaría el voto de confianza a un gabinete ministerial que, según afirmó, sea producto de acuerdos políticos o repartijas entre bancadas.
Álvarez cuestionó las componendas en el Ejecutivo y señaló que este tipo de prácticas envían un mensaje negativo a la población, al reforzar la percepción de que la política se maneja en función de intereses particulares y no del bien común.
“Un gabinete que nace de componendas no merece respaldo. Ese tipo de arreglos le hacen mucho daño al país”, afirmó, en una crítica directa a la dinámica entre el Ejecutivo y el Congreso.
“Limpiar la política” como bandera electoral
El candidato hizo un llamado a “limpiar la política”, insistiendo en que los cambios que el país necesita deben darse dentro del marco democrático y bajo el imperio de la ley. Recalcó que su propuesta no pasa por salidas autoritarias, sino por reformas institucionales claras y sostenidas.
Asimismo, pidió respaldo del Estado para las regiones afectadas por las lluvias, mencionando específicamente a Arequipa, Tumbes y Piura, donde las precipitaciones han generado graves impactos sociales y económicos.
Álvarez señaló que el enfoque de su eventual gobierno priorizaría la atención a emergencias climáticas, la transparencia en la gestión pública y una política de tolerancia cero frente a la corrupción y la violencia.
Un mensaje al electorado
Las declaraciones del candidato se dan en un contexto de creciente escrutinio ciudadano sobre los antecedentes de los postulantes y la credibilidad de los partidos políticos. En ese escenario, Carlos Álvarez busca posicionarse como una figura crítica del sistema, pero comprometida con el fortalecimiento institucional.
Su postura frente al caso de Vladimir Meza, así como sus críticas al sistema electoral y a los acuerdos políticos, apuntan a conectar con un electorado cansado de escándalos y demandas de mayor rigor ético en la política nacional.