El humorista Carlos Álvarez oficializó su retiro del mundo del entretenimiento y la televisión con el objetivo de dedicarse íntegramente a su postulación a la presidencia de la República. El anuncio marca el fin de una era para el humor político en el Perú, cerrando un ciclo de 31 años de carrera en los que destacó por sus ácidas parodias a la clase dirigente del país.
Álvarez confirmó que su despedida simbólica tendrá lugar este sábado 10 de enero en la Estación de Barranco, bajo el título “Un comercial y regreso”. Según explicó el artista a través de sus redes sociales, este paso responde a una decisión personal de priorizar su participación en la arena política, aunque evitó confirmar si se trata de un retiro definitivo o una pausa prolongada.
Del humor a la política
La incursión de Álvarez en la política se ha consolidado bajo la bandera del partido País Para Todos. El ahora candidato presidencial señaló que su principal motivación para este cambio radical de carrera es la crisis de inseguridad ciudadana que atraviesa el territorio nacional.
“Esta aventura la comencé por el tema de la inseguridad. Recorrí distintas ciudades para recolectar firmas y exigir la expulsión de delincuentes extranjeros. Sin querer aparecí en una encuesta y aquí estoy con un solo sueño: cambiar a mi país”, manifestó el aspirante presidencial, quien ha mantenido un perfil activo en campañas de recolección de firmas durante los últimos meses.