Jaime Bayly volvió a convertirse en protagonista de la coyuntura política peruana. Esta vez, el escritor habló sobre los recientes nombramientos diplomáticos del gobierno de la presidenta Keiko Fujimori y aprovechó para revelar detalles de la estrecha amistad que mantuvo en su juventud con el actual canciller, Carlos Espá.
En una transmisión, Bayly aseguró sentirse “dolido”, “humillado”, “vejado” y “maltratado” porque no fue considerado para ninguna de las nuevas designaciones diplomáticas. Según contó, esperaba que su amigo de muchos años le ofreciera la embajada del Perú en Buenos Aires.
“Yo pensé que mi amigo de toda la vida, el canciller Espá, me ofrecería Buenos Aires”, comentó. Sin embargo, después indicó que no habría aceptado esa oferta puesto que habría criticado a Keiko Fujimori ya que él indicó que no votaría por ella.
Bayly revela cómo era su amistad con Carlos Espá
Uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando Bayly recordó su relación con Carlos Espá durante sus años de juventud. El escritor explicó que ambos fueron muy cercanos cuando trabajaban en prensa y que compartieron numerosas actividades fuera del trabajo.
“Cuando digo muy íntimo no piensen mal”, aclaró Bayly, antes de precisar que entre ambos nunca existió una relación sentimental o sexual.
Según su relato, los dos eran aficionados al cine y frecuentaban las salas del centro de Lima durante las noches, después de sus jornadas laborales.
“Fuimos al cine mucho, muy a menudo. Éramos grandes cinéfilos”, recordó. Bayly incluso utilizó una expresión provocadora para describir aquella etapa de sus vidas y contó que ambos eran conocidos como los “vampiros de la platea”, debido a sus incursiones nocturnas en los cines limeños. El escritor también recordó que llegó a compartir un departamento con Espá en Madrid y que ambos jugaron tenis en distintas ciudades.
Bayly: “Me siento despechado” por no recibir una embajada de Carlos Espá
La cercanía con el canciller fue precisamente lo que, según Bayly, hizo que esperara alguna propuesta diplomática.
Su principal aspiración era convertirse en embajador del Perú en Buenos Aires. Sin embargo, esa representación será ocupada por el vicealmirante Carlos Tubino.
Bayly ironizó sobre la decisión y sostuvo que Tubino, quien fue congresista y cercano al fujimorismo, probablemente desempeñará mejor la función que él.
“Me siento despechado, malquerido por el canciller Espá”, afirmó.
Bayly reconoce que habría sido un mal embajador
Pese a su evidente molestia, el escritor admitió que probablemente habría sido un pésimo diplomático. “¿Sería yo un buen embajador en Buenos Aires? No, sería malísimo, sería pésimo”, dijo.
Bayly explicó que, a su juicio, un diplomático debe tener capacidad para mantener las formas, negociar y guardar ciertas opiniones, características que no considera propias de su personalidad. Además, sostuvo que aceptar un cargo político o diplomático podría afectar la independencia de un escritor.
“Cuando un escritor acepta un puesto diplomático o un cargo político pierde bastante independencia”, señaló.
Elogió a Vargas Llosa y Madeleine Osterling
Bayly, sin embargo, tuvo palabras positivas para otras designaciones diplomáticas. Elogió la futura designación de Álvaro Vargas Llosa como embajador en Washington y la de Madeleine Osterling en el Reino Unido.
Sobre Vargas Llosa, destacó su trayectoria democrática y su carácter tolerante y caballeroso. Incluso bromeó sobre su título nobiliario español.
En el caso de Osterling, a quien identificó como familiar suyo, destacó su inteligencia, cultura y refinamiento. Así, mientras celebra algunas de las nuevas designaciones, Bayly aseguró que continuará observando al gobierno desde fuera y manteniendo su posición crítica. “Me quedaré yo, bueno, como siempre, me quedo solo”, concluyó.