Polémico pronunciamiento tras fallo del TC
El comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola, se pronunció con dureza tras conocerse el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que declara inconstitucional la norma que permitía juzgar a menores de 16 y 17 años como adultos. Según el TC, estas personas deben ser procesadas dentro del sistema penal juvenil, garantizando su traslado a centros especializados en rehabilitación.
Arriola calificó la decisión como un retroceso funesto, argumentando que los adolescentes en estas edades “siembran el terror, el caos y la zozobra” en la sociedad. “Desde mi punto de vista, los derechos fundamentales garantistas no ayudan en absoluto en esta lucha contra la criminalidad”, afirmó el oficial.
Derechos juveniles vs seguridad ciudadana
El fallo del TC establece que los adolescentes no pueden cumplir condena en establecimientos penitenciarios para adultos y deben ser trasladados a centros de diagnóstico y rehabilitación que determine el PRONACEJ. Esta medida busca garantizar la protección de los derechos de los menores, en línea con la Constitución Política y tratados internacionales ratificados por Perú.
Arriola, sin embargo, remarcó que estas disposiciones representan un riesgo para la seguridad ciudadana. “Yo considero que esto traerá consecuencias y ustedes las van a ver”, advirtió el comandante, subrayando la tensión entre los derechos de los menores y la necesidad de proteger a la población de actos delictivos cometidos por adolescentes.
Operativo en San Juan de Miraflores
Las declaraciones del oficial se dieron en el marco de un operativo policial en San Juan de Miraflores, donde se intervino a una banda criminal que incluía a tres menores de entre 15 y 17 años. Arriola destacó que estos hechos demuestran la participación de adolescentes en delitos graves y refuerzan su posición sobre la necesidad de medidas más estrictas.
A pesar de sus críticas, el comandante enfatizó que la PNP respeta las normas y pronunciamientos del Tribunal Constitucional, comprometiéndose a cumplir con los lineamientos legales vigentes mientras se mantienen esfuerzos para garantizar la seguridad en las calles.