Álvaro Vargas Llosa, embajador del Perú en Estados Unidos designado por Keiko Fujimori, se refirió a las diferencias que mantuvo en el pasado con el mandatario estadounidense Donald Trump y al desafío de asumir una representación diplomática tras sus cuestionamientos públicos.
En una entrevista con Canal N, el diplomático también expuso las prioridades de su gestión, entre ellas ampliar el comercio bilateral, atraer inversiones y fortalecer la cooperación frente al crimen organizado y las emergencias.
Álvaro Vargas Llosa agradece a Administración Trump por obviar críticas
Vargas Llosa explicó que sus cuestionamientos a Donald Trump surgieron durante su trabajo como periodista y analista político en Estados Unidos. En esa etapa, señaló, sus opiniones respondían a sus lectores, principios e ideas, no a una futura función como representante diplomático del Perú.
El embajador consideró que las diferencias previas no debían impedir una nueva etapa de cooperación entre ambos países. “Hay momentos en la historia de los países en que hay que deponer las diferencias y pasar a una nueva etapa”, afirmó. También agradeció que el Gobierno estadounidense haya “pasado por alto estos episodios para construir algo muy superior”.
Durante la entrevista, el diplomático trasladó esa reflexión a la política peruana y sostuvo que el país debe superar la división "entre fujimoristas y antifujimoristas". A su juicio, esa confrontación ha perjudicado al Perú y es momento de construir una relación más civil entre ciudadanos que comparten el objetivo de superar el subdesarrollo.
Ampliar el comercio y atraer inversiones de EE. UU.
Entre las prioridades de su gestión, el embajador destacó el fortalecimiento de los vínculos económicos con Estados Unidos. Consideró que el intercambio comercial entre ambos países tiene margen para crecer y que el Perú debe aprovechar mejor las oportunidades para ampliar sus exportaciones y consolidar su presencia en el mercado estadounidense.
Vargas Llosa también advirtió que la llegada de nuevas inversiones ha sido insuficiente. Según explicó, buena parte del capital registrado corresponde a la reinversión de utilidades de empresas que ya operan en el país. Por ello, planteó la necesidad de atraer nuevos capitales y fortalecer la relación económica bilateral.
La agenda diplomática incluye, además, una mayor difusión de la cultura peruana entre los estadounidenses. El representante sostuvo que el país necesita reforzar su presencia cultural y estratégica en el hemisferio occidental, tanto ante Washington como frente a las naciones vecinas.
Escudo de las Américas: Vargas Llosa señala límites a la cooperación militar
El embajador vinculó el fortalecimiento de la relación bilateral con la participación peruana en el Escudo de las Américas, iniciativa liderada por EE. UU. Entre los ámbitos de cooperación mencionó la lucha contra el crimen organizado y la respuesta ante emergencias, problemas que, según afirmó, requieren una coordinación estrecha entre países.
Sin embargo, precisó que cualquier participación militar extranjera en territorio peruano debe respetar la Constitución y las normas nacionales.
Vargas Llosa descartó que la cooperación implique una vulneración de la soberanía peruana y defendió el trabajo conjunto con Washington y otros países de América Latina. “Vamos a dar [la batalla] con mucha mayor eficacia y mejores resultados si la damos en conjunto, sin complejos y sin la más mínima violación de nuestra soberanía”, sostuvo.