El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, manifestó su disconformidad con el proyecto del plan de seguridad ciudadana que el Poder Ejecutivo presentará próximamente. Tras revisar los alcances del documento, la autoridad metropolitana señaló que la propuesta no resulta convincente debido a que, en su opinión, está basada en «generalidades» y carece de la profundidad necesaria para enfrentar la crisis delictiva que atraviesa el país.
Reggiardo enfatizó que la actual coyuntura exige posturas que marquen un liderazgo definido. En ese sentido, hizo referencia a la gestión del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, destacando que en dicho país se adoptaron medidas con firmeza y decisión política, una expectativa que, según afirmó, también comparte la población peruana respecto a sus autoridades.
Debate parlamentario y mecanismos democráticos
El burgomaestre indicó que el Pleno del Congreso será el escenario propicio para analizar con mayor precisión el contenido del plan. Sostuvo que la discusión legislativa permitirá identificar los vacíos de la propuesta y formular ajustes que respondan a la realidad de la inseguridad en las calles.
Asimismo, Reggiardo se pronunció sobre la reciente recolección de firmas en el Parlamento para convocar a sesiones de debate extraordinarias. Calificó este proceso como «saludable y necesario», señalando que el Congreso cumple con su rol al activar los mecanismos democráticos previstos por la ley. «Lo que ocurra posteriormente será materia de análisis, pero invocamos a la responsabilidad y la sensatez», añadió.
Llamado a la participación de las altas autoridades
En relación con la situación política actual y el rol de las cabezas del Estado, el alcalde consideró adecuado que el presidente del Congreso, José Jerí, participe activamente en el debate al ser un representante clave de la nación. Reggiardo reiteró que la ciudadanía espera gestos de unidad y acciones concretas que vayan más allá de los documentos técnicos preliminares.
La postura del alcalde de Lima se suma a una serie de críticas de diversos sectores que exigen al Gobierno un plan operativo con metas medibles y mayor presupuesto para el equipamiento de la Policía Nacional y el fortalecimiento de los serenazgos distritales.