El 17 de abril de 2019, Alan García Pérez falleció en Lima tras dispararse en su vivienda ubicada en Miraflores, cuando la Fiscalía y la Policía acudieron para ejecutar una orden de detención preliminar en el marco del caso Odebrecht.
Al percatarse de la intervención, el exmandatario se disparó en su habitación. Fue trasladado de emergencia al Hospital Casimiro Ulloa, donde los médicos intentaron salvarle la vida, pero no logró sobrevivir.
Horas antes de su fallecimiento, el líder aprista brindó una entrevista a Canal N, en la que defendió su inocencia y cuestionó la medida en su contra, señalando que se pretendía detenerlo “por especulaciones y sin pruebas”.
Alan García y su trayectoria política
García Pérez gobernó el país en dos periodos no consecutivos: primero en 1985 y luego en 2006. Durante su primer mandato, el Perú enfrentó una hiperinflación de 2,496.5%, mientras que en el segundo registró una inflación promedio de 3.7%.
Ingresó a la política desde joven en la Federación Aprista Juvenil y, con el tiempo, se convirtió en diputado por Lima. En 1985, a los 35 años, asumió la presidencia, convirtiéndose en el mandatario más joven en la historia del país.

Impacto tras su fallecimiento
La muerte de García Pérez generó un fuerte impacto político y social. Miles de simpatizantes acudieron a despedirlo en el local del Partido Aprista Peruano, en Breña.
Sus restos fueron cremados el 19 de abril en el cementerio de Huachipa. Su fallecimiento marcó el fin de una figura central en la política nacional y dejó un vacío en el partido fundado por Víctor Raúl Haya de la Torre, que años después anunció su intención de regresar a la contienda electoral.