Con motivo de la celebración del centenario del ilustre poeta, artista múltiple, ensayista y “héroe cultural” de la población afrodescendiente del Perú, Nicomedes Santa Cruz, han aparecido tres publicaciones dignas de relieve: la antología De ser como soy me alegro / Décimas y poemas (Lima, F.C.E.), selección, investigación y proemios de Pedro Santa Cruz Castillo (hijo de Nicomedes) y Luis Rodríguez Pastor, con un enlace QR para acceder a las fichas técnicas sobre la creación, publicación y evaluación de cada composición reunida; el homenaje colectivo de José “Cheche” Campos Dávila (enterado editor del libro), Fernando Flores Limo, Denis Pagán Soria, Yuli Chinchay Cerrón y Yamile Aguirre Lobato Nicomedes Santa Cruz Gamarra: El gran educador de ayer, hoy y siempre (Chosica, Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta); y la necesaria reedición del fundamental estudio y antología que Nicomedes publicó en 1982, La décima en el Perú (Lima, Instituto de Estudio Peruano), y que elogié cuando apareció; recibiendo el cálido agradecimiento de Nicomedes.
La calidad y la trascendencia cultural de Nicomedes, resulta la máxima expresión del rol extraordinario que ha cumplido y sigue cumpliendo su familia (ahora resalta el músico, narrador y ensayista Octavio Santa Cruz Urquieta, “la memoria viva de nuestra familia”, según Pedro Santa Cruz Castillo) en la cultura peruana, con una resonancia internacional sin parangón en lo concerniente a la afirmación y el desarrollo del potencial creador de las raíces africanas y su apropiación transculturadora de los aportes más diversos del planeta.
Precisamente, en la introducción a dicha valoración colectiva, la cual tiene como eje la importancia de Nicomedes para la educación, el famoso experto M’bare N’gum (Morgan State Univ.) aplaude cómo aborda “la genealogía personal, cultural y epistemológica de los Santa Cruz Gamarra, una familia que ha marcado y definido, de cierta manera, la historia de la Transafricanía en el Perú durante el siglo XX (…) plantea la problemática educativa y el reto que supone estudiar (…) lo que llamaremos el ‘ecosistema cultural de la familia Santa Cruz’.” (p. 18). Añadamos que M’bare N’gum, en un artículo de 2006 (reproducido en el volumen editado por La Cantuta), sumándose al reconocimiento de Nicomedes como “poeta de las Américas”, que le hizo el notable presidente poeta Leopold Sedar Senghor, enfatizó la “estatura transcontinental” de Nicomedes, “la voz poética de la diáspora, de la transafricanía” (p. 170).
Flor y nata de la décima de vertiente oral, alarde de improvisación y de ingenio (tanto el socarronamente festivo, como el agudamente crítico de nuestros males sociales y penurias políticas), memorable declamador (exitoso en la radio y la televisión), pero también pensador con una sólida formación libresca y conciencia del contexto mundial en que vivió, Nicomedes mantiene su vigencia como forjador de peruanidad: “al compás del socavón / con décimas del Perú / conserva la tradición / Nicomedes Santa Cruz” (De ser como soy me alegro, p. 71).










































