Un inicio de temporada violento se registró en la playa Venecia, en el distrito de Villa El Salvador, donde dos mujeres protagonizaron una gresca física ante la mirada de decenas de veraneantes. El altercado, que fue registrado por testigos y difundido en redes sociales, escaló al punto de que un salvavidas de la Policía Nacional resultó afectado tras intentar separar a las involucradas y restablecer el orden en la zona costera.
De acuerdo con las primeras investigaciones y testimonios recogidos por el programa 24 Horas, el conflicto se habría originado por una disputa territorial vinculada a actividades de comercio informal en la arena. En las imágenes se observa cómo el personal de salvataje —cuya función estrictamente es la prevención de ahogamientos y emergencias acuáticas— se ve forzado a intervenir en la riña, recibiendo empujones y golpes por parte de las implicadas y sus allegados.
Falta de control y seguridad
Comerciantes y residentes de la zona expresaron su malestar por la nula presencia de efectivos de serenazgo y de la Policía Nacional (PNP) al momento del incidente, a pesar de que Playa Venecia es considerada uno de los puntos con mayor afluencia de público por ser la puerta de ingreso a los balnearios del sur.
Al respecto, el subgerente de Fiscalización Administrativa de Villa El Salvador, John Mendoza, llegó al lugar tras la viralización de los videos. El funcionario admitió que la operatividad de control es limitada. “Se realizó la comunicación con la PNP para las investigaciones, pero existe una escasez de efectivos que complica el control en zonas con alta afluencia”, reconoció ante la prensa.
Comercio sin regulación
Mendoza precisó que, hasta la fecha, no existen permisos formales otorgados para el comercio ambulatorio en ese sector específico de la playa. La municipalidad indicó que la Gerencia de Desarrollo Económico se encuentra en proceso de regular qué asociaciones podrán operar, con el objetivo de evitar que la competencia por espacios derive en nuevos actos de violencia.
Vecinos de Villa El Salvador exigen que la recuperación de este espacio público venga acompañada de un plan de seguridad permanente, dado que el desorden y la falta de fiscalización amenazan con convertir el balneario en un foco de inseguridad durante los meses de enero y febrero de 2026.