La delincuencia en el Callao ha cruzado una nueva línea roja. En una operación que evidencia la frialdad del crimen organizado, dos efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) fueron víctimas de un atentado a quemarropa mientras disfrutaban de su día de descanso. El ataque ocurrió en el asentamiento humano Villamoto, en Ventanilla, donde los agentes fueron emboscados por sujetos armados que, según las primeras investigaciones, estarían vinculados a mafias de extorsión que operan en la zona.
Las víctimas, identificadas como el suboficial de tercera Alderson Rojas Puentes (29) y el agente Elías González Ríos (26), se encontraban compartiendo con amigos frente a una bodega local cuando dos sujetos —presuntamente menores de edad— descendieron de una mototaxi y abrieron fuego sin mediar palabra. Tras el ataque, los delincuentes huyeron velozmente hacia la avenida Néstor Gambetta, dejando a los efectivos gravemente heridos y a la comunidad sumida en el pánico.
Estado de salud y traslado de emergencia
La gravedad de las lesiones obligó a una respuesta médica inmediata. Ambos efectivos fueron trasladados inicialmente al Hospital de Ventanilla. Debido a la complejidad de su cuadro clínico, se reportó lo siguiente:
- Alderson Rojas Puentes: Permanece bajo observación crítica en Ventanilla por impactos de bala en el tórax.
- Elías González Ríos: Fue trasladado de urgencia al Hospital de la Policía en Lima, tras recibir disparos en el pecho y la espalda. Su pronóstico es reservado.
Captura y despliegue policial
La respuesta de la PNP no se hizo esperar. En un operativo relámpago que incluyó el cierre de perímetros y rastreo por cámaras de seguridad, la División Regional de Inteligencia del Callao logró la detención de un presunto implicado en el atentado. Al momento de la captura, se le incautó un arma de fuego que ya está siendo sometida a peritajes balísticos para confirmar su uso en la escena del crimen.
Los vecinos de Villamoto expresaron su indignación y miedo, señalando que la zona se ha convertido en territorio de grupos vinculados a la construcción civil y actividades ilícitas. «Prácticamente hacen lo que quieren acá», manifestó un residente bajo condición de anonimato. Las autoridades han intensificado el patrullaje en las áreas industriales colindantes, donde se sospecha que otros cómplices podrían estar ocultos, reafirmando que este acto será procesado como un atentado directo contra la autoridad en el marco del estado de emergencia.