Un grave caso de ejercicio ilegal de la medicina ha sido puesto al descubierto en la zona de Pachacútec, en el distrito de Ventanilla. Alejandro Romero Piñas, quien se desempeña como albañil desde hace tres décadas, utiliza sus tiempos libres para presentarse como “mecánico dental” y atender a vecinos en un consultorio improvisado en la sala de su domicilio.
A pesar de no contar con formación médica, Romero Piñas lleva realizando estos procedimientos desde hace 25 años, extendiendo incluso su clientela a ciudades de la selva como Satipo, Pangoa y La Merced.
El espacio de atención carece de cualquier señalización médica y utiliza implementos ajenos a la odontología profesional. Durante una investigación periodística de ATV, se observó que el sujeto emplea herramientas de construcción como esmeriles, minitornos y sierras circulares para realizar evaluaciones y tratamientos.
En la intervención se registró cómo el falso dentista recomendaba la extracción de un diente a un menor de edad tras una revisión superficial y cómo utilizaba los mismos instrumentos en diferentes pacientes sin realizar ningún proceso de desinfección.
Riesgos mortales por falta de bioseguridad
Especialistas en salud han advertido sobre las consecuencias fatales que pueden derivar de estas prácticas clandestinas. El doctor Omar Neyra destacó que la boca alberga hasta 600 tipos de bacterias que, sin un control de bioseguridad adecuado, pueden ocasionar infecciones peligrosas. Por su parte, el doctor Marco Mendoza Corbetto, presidente de la Asociación Peruana de Peritos y Auditores Odontológicos, explicó que una mala praxis puede desencadenar cuadros de celulitis que progresen a una mediastinitis, afectando la cavidad del tórax donde se encuentran el corazón y los pulmones.
Otras complicaciones graves mencionadas por los expertos incluyen la meningitis, que compromete el sistema nervioso central. Según Mendoza Corbetto, ya se han registrado decesos en el país producto de atenciones odontológicas inadecuadas. La falta de esterilización y el desconocimiento técnico convierten estos consultorios improvisados en focos de infección que ponen en peligro inminente la vida de quienes acuden a ellos por necesidad económica.
Implicancias legales y presuntos delitos
Desde el ámbito jurídico, el doctor Mendoza Corbetto señaló que la Fiscalía debería iniciar una investigación preliminar de oficio contra Alejandro Romero Piñas. El falso dentista habría incurrido en delitos tipificados en el Código Penal peruano, comenzando por el artículo 290 que sanciona el ejercicio ilegal de la medicina. Esta falta es considerada sumamente seria por el riesgo que representa para la salud pública.
Además de la usurpación de funciones médicas, el investigado podría enfrentar cargos por delitos contra la salud pública y falsedad genérica. Este último se sustenta en que el sujeto simula poseer conocimientos científicos y técnicos ante sus pacientes para realizar procedimientos invasivos. Las autoridades correspondientes han sido instadas a intervenir este local clandestino para evitar que más ciudadanos de Ventanilla y de las regiones de la selva sigan exponiendo su integridad física.