Tras corretear a algunos y hacer cariños a otros, más de mil cerdos fueron vacunados contra la peste porcina en los 10 centros poblados del distrito de Lucma, en la provincia Mariscal Luzuriaga, región Áncash, tras las gestiones que el programa PAIS del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) realizó con el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa).
Varios pobladores llevaron a sus animales al Tambo Leoncio Prado, ubicado a 3 mil 437 metros de altura sobre el nivel del mar. En este lugar se articula la llegada de servicios del Estado para la población rural de escasos recursos.
Durante la intervención, algunos porcinos presentaron resistencia, siendo necesario su sujeción para la aplicación de la inyección. Otros se dejaron mediante técnicas de amansamiento. La actividad se desarrolló durante seis días en los centros poblados de Chárac, Masqui, Llanash, Lucmapampa, Tayá, Quíshuar, Carhuacasha, Puchgoj, Ojshash y Seccha.
“Se excluye del proceso de vacunación a los lechones menores de 45 días de edad, a los animales destinados al consumo en un plazo menor a 30 días y a las hembras en estado de gestación”, explicó Darwin Valverde, gestor del Tambo Leoncio Prado del programa PAIS del Midis.
Cada propietario recibió un certificado del Senasa. La vacuna tiene una duración de seis meses. Estas jornadas promovidas a través del programa PAIS se realizan en esta parte de la región Áncash como parte de las acciones de Productambo, que busca mejorar la de crianza de animales en zonas rurales.