Una turista de nacionalidad chilena falleció durante una expedición en el nevado Huascarán, en la región Áncash. Luego de sufrir una caída en el sector del pico norte de la montaña más alta del Perú. El otro integrante de la cordada logró sobrevivir al accidente y descendió por sus propios medios hasta una zona segura.
Según información preliminar de la Región Policial Áncash, ambos realizaban actividades de montañismo en la Cordillera Blanca cuando ocurrió el accidente. La montañista perdió la vida a consecuencia de la caída. Mientras que su compañero fue ubicado estable tras llegar hasta el sector de la laguna Llanganuco.
Policía de Alta Montaña y Socorro Andino realizan operativo de rescate
Tras conocerse la emergencia, la Policía de Alta Montaña y miembros de Socorro Andino iniciaron un operativo para recuperar el cuerpo de la víctima y brindar asistencia al sobreviviente.
Las labores se desarrollan en condiciones complejas debido a la altitud, las bajas temperaturas y el terreno glaciar del Huascarán, factores que obligan a una planificación especializada para garantizar la seguridad de los rescatistas.
Las autoridades esperan culminar las diligencias en las próximas horas para trasladar el cuerpo y determinar con mayor precisión cómo ocurrió el accidente.
Investigan las causas del accidente
Hasta el momento, las circunstancias que originaron la caída de la turista chilena continúan bajo investigación.
De acuerdo con la Región Policial Áncash, el accidente ocurrió cuando el acceso al nevado Huascarán permanecía restringido temporalmente. Por lo que también se busca establecer si la expedición se realizó pese a las limitaciones vigentes.
Continúa la búsqueda de tres montañistas desaparecidos en el Huascarán
La tragedia ocurre mientras continúan las labores para ubicar y recuperar a los tres montañistas peruanos desaparecidos desde el pasado 14 de julio en el nevado Huascarán.
Los andinistas Alejandro Ugarte, Saúl Mendoza y Artidoro Salas Gaytán fueron localizados de manera referencial a unos 6.400 metros sobre el nivel del mar, en una zona de grietas del glaciar. Sin embargo, hasta el momento no ha sido posible recuperar sus cuerpos debido al alto riesgo que representa ingresar al lugar.
Los equipos especializados continúan evaluando las condiciones de seguridad antes de realizar nuevas maniobras en una de las zonas más peligrosas de la Cordillera Blanca.