El Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de El Porvenir, en la región La Libertad, dictó 30 meses de prisión preventiva contra William Paul Moreno Cabrera, alias Wiloco, y Segundo Orlando García Reyes, alias Cholo Orlando, señalados como presunto lugarteniente y brazo logístico, respectivamente, de la organización criminal Los Letales del Norte–Nueva Generación. La decisión judicial se sustenta en la gravedad de los delitos imputados y en los elementos de convicción presentados por el Ministerio Público.
La medida alcanza a dos figuras consideradas clave dentro de la estructura criminal que, según la Fiscalía, operaba en Trujillo, El Porvenir, Laredo y otras zonas estratégicas del norte del país, con un patrón delictivo vinculado a extorsiones, atentados armados, sicariato y tenencia ilegal de armas y explosivos.
Una organización dedicada a extorsión y sicariato
De acuerdo con la investigación desarrollada por el Equipo N.° 03 de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada de La Libertad, la banda criminal habría diseñado un plan sistemático para ejecutar delitos de alto impacto, especialmente contra comerciantes, transportistas y otros sectores vulnerables a la extorsión.
Según la tesis fiscal, Los Letales del Norte–Nueva Generación no solo se dedicaban al cobro de cupos, sino que también estarían involucrados en ataques armados y homicidios bajo la modalidad de sicariato, como mecanismo de amedrentamiento para asegurar el pago de las exigencias económicas.
El rol de “Wiloco” dentro de la estructura criminal
Durante la audiencia, el juzgado consideró acreditado que William Paul Moreno Cabrera, alias “Wiloco”, cumplía el rol de lugarteniente de la organización criminal. Según el Ministerio Público, era el encargado de planificar, coordinar y supervisar la ejecución de los hechos delictivos, incluyendo atentados y acciones violentas contra las víctimas que se resistían a pagar extorsiones.
La Fiscalía sostuvo que su posición dentro de la organización le permitía ejercer control operativo sobre otros miembros, lo que incrementa el riesgo de reiteración delictiva y justifica la imposición de una medida coercitiva prolongada como la prisión preventiva.
“Cholo Orlando” y el manejo de explosivos
En el caso de Segundo Orlando García Reyes, alias “Cholo Orlando”, la investigación fiscal determinó que cumplía funciones como brazo logístico de la red criminal. Entre sus principales responsabilidades se encontraba la adquisición y provisión de explosivos, utilizados para ejecutar atentados extorsivos y sembrar temor entre las víctimas.
Además, se le atribuye haber facilitado un inmueble conocido como “búnker”, que habría sido utilizado por la organización para reuniones, coordinaciones internas y planificación de acciones criminales. Este espacio, según la Fiscalía, era clave para mantener la operatividad del grupo delictivo sin levantar sospechas inmediatas.
Un caso que involucra a más de una veintena de implicados
“Wiloco” y “Cholo Orlando” forman parte de un expediente fiscal más amplio, en el cual ya se dictó prisión preventiva contra otros 16 presuntos integrantes de la misma organización criminal. Estas detenciones se produjeron durante un operativo ejecutado por la Policía Nacional del Perú (PNP), en coordinación con el Ministerio Público.
Las autoridades consideran que se trata de una estructura criminal organizada, con roles definidos y una cadena de mando clara, lo que refuerza la hipótesis de criminalidad organizada y justifica la intervención conjunta de fiscales especializados y unidades policiales.
Argumentos del Poder Judicial
Al dictar los 30 meses de prisión preventiva, el juzgado valoró factores como la gravedad de los delitos imputados, la pena probable, el peligro de fuga y el riesgo de obstaculización de la investigación. También se tuvo en cuenta la presunta pertenencia de los investigados a una organización criminal dedicada a delitos violentos.
La judicatura consideró que, en libertad, los imputados podrían continuar delinquiendo o interferir en las diligencias fiscales, especialmente por la red de contactos que habrían tejido en la región.
Contexto de violencia criminal en La Libertad
La región La Libertad, y en particular la provincia de Trujillo, enfrenta desde hace varios años una escalada de violencia asociada a organizaciones criminales dedicadas a la extorsión y el sicariato. Las autoridades han intensificado operativos policiales y acciones fiscales para desarticular estas redes, consideradas una de las principales amenazas a la seguridad ciudadana.
Casos como el de Los Letales del Norte–Nueva Generación reflejan la complejidad del fenómeno criminal en el norte del país y la necesidad de medidas judiciales firmes para contener su expansión.
Investigación continúa en etapa preparatoria
Con la imposición de la prisión preventiva, el Ministerio Público continuará con la investigación preparatoria, orientada a consolidar los elementos probatorios que permitan sustentar una eventual acusación y posterior juicio oral. Las autoridades no descartan nuevas detenciones ni la ampliación de cargos conforme avance el proceso.
La Fiscalía reiteró que la lucha contra la criminalidad organizada, la extorsión y el sicariato es una prioridad, especialmente en regiones golpeadas por la violencia, donde estas organizaciones afectan directamente la actividad económica y la vida cotidiana de la población.