Una intensa jornada de lluvias torrenciales puso en jaque a la ciudad de Tarapoto, en la región San Martín, la tarde del pasado martes 13 de enero. El fenómeno meteorológico, que se prolongó por espacio de tres horas, superó la capacidad del sistema de drenaje pluvial, transformando las principales avenidas y zonas comerciales en cauces de agua que paralizaron la actividad urbana.
La fuerza de las corrientes fue particularmente crítica en el centro de la ciudad, afectando las inmediaciones de la Plaza de Armas y el jirón Francisco Pizarro. En estos puntos, el caudal arrastró motocicletas que se encontraban estacionadas, obligando a los propietarios y transeúntes a arriesgar su integridad física para intentar rescatar sus vehículos de las aguas.
Impacto en el sector salud y viviendas
La emergencia no se limitó a la vía pública. El Hospital II-2 Tarapoto registró daños en su infraestructura interna debido a filtraciones masivas que provocaron el colapso de parte del cielo raso. El incidente generó momentos de tensión entre el personal médico y los pacientes, aunque, afortunadamente, no se reportaron heridos ni interrupciones fatales en los servicios críticos del nosocomio.
Simultáneamente, diversos locales comerciales y viviendas sufrieron el ingreso de lodo y agua, dejando un saldo de daños materiales aún por cuantificar. Al cesar las precipitaciones, cerca de las 19:00 horas, los residentes iniciaron faenas de limpieza y recuperación de enseres en medio de la vulnerabilidad de la zona.
Respuesta de las autoridades
El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de San Martín ha iniciado el empadronamiento de los afectados y la evaluación técnica de los daños en las vías de comunicación. Si bien no se han registrado víctimas que lamentar, la alerta permanece activa ante el pronóstico de nuevas precipitaciones propias de la temporada.
Las autoridades locales instan a la población a tomar precauciones en el resguardo de sus propiedades y a evitar el tránsito por zonas de alta pendiente durante las tormentas, dada la recurrente saturación de los drenajes en la selva alta peruana.