La provincia de Tarata, en la región Tacna, cumple hoy una jornada de paro total que ha escalado al bloqueo de vías estratégicas. Los manifestantes rechazan de forma tajante el funcionamiento y la proyectada ampliación del penal de Challapalca, advirtiendo que el recinto ha excedido su capacidad operativa y representa una amenaza directa para la seguridad ciudadana y el ecosistema local.
Desde la madrugada de este miércoles, diversos grupos de pobladores se concentraron en tramos críticos de la vía Tacna–Tarata–Challapalca, impidiendo el paso de vehículos hacia el distrito de Ticaco y las rutas de conexión con Puno y la Carretera Binacional. Esta medida de fuerza ha dejado varadas a decenas de unidades de transporte de carga y pasajeros, interrumpiendo el flujo comercial en una zona clave para la integración regional.
Crisis por hacinamiento y seguridad
El malestar de la población se sustenta en el hacinamiento del establecimiento penitenciario. Según los dirigentes de la protesta, el penal —ubicado sobre los 4,800 metros de altura— alberga actualmente a más de 200 internos, a pesar de que su diseño original contemplaría un aforo máximo de 150 reclusos. La llegada de criminales de alta peligrosidad provenientes de otras regiones ha encendido las alarmas sobre el colapso de los servicios de vigilancia y el riesgo de contaminación ambiental en la zona.
Los manifestantes han anunciado que, de no ser escuchados por las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Gobierno Central, radicalizarán sus medidas con una movilización masiva hacia las inmediaciones del centro de reclusión. Por el momento, el tránsito permanece restringido y la tensión crece ante la falta de una mesa de diálogo que garantice la seguridad en esta provincia fronteriza.